Playa Guayabal, centro de la Tarea Vida. Foto: Rafael Aparicio Coello
Playa Guayabal, centro de la Tarea Vida. Foto: Rafael Aparicio Coello

Cada  5 de junio celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente. La fecha fue establecida por la Asamblea  General de Naciones Unidas en 1972 y actualmente más de cien países la conmemoran.

Cada año la jornada resulta oportuna para recordar la importancia que tiene la conservación del medio ambiente para el desarrollo humano, e impulsar acciones que contribuyan al logro de objetivos trazados con ese fin.

Este año, cobra especial alcance la implementación de las acciones contenidas en el Plan del Estado Cubano para el Enfrentamiento al Cambio Climático, también conocido como Tarea Vida.

En ese sentido, Maikel Padrón Acevedo, vicepresidente del Consejo de la Administración en Amancio, explicó que una de las acciones desarrolladas es el ordenamiento territorial y urbanístico en el poblado costero de Guayabal.

Según explicó, tras el paso del huracán Paloma la mayoría de los pobladores recibieron una vivienda nueva en el Reparto José Martí y en estos momentos solo quedan pendientes los habitantes de ciento cinco viviendas para trasladarlos hacia zonas seguras alejadas de la costa.

Asimismo se aplica el Decreto-Ley 212 relacionado con las regulaciones para  la construcción de viviendas en la zona costera con el objetivo de evitar la edificación de nuevas viviendas y otras instalaciones en áreas cercanas al mar.

Como parte del trabajo realizado, se identificaron las zonas bajas proclives a inundación. Ello posibilitó limitar la fabricación de inmuebles en repartos como Los Mangos, San Alberto y Nuevo Amancio.

En la implementación de las acciones contenidas en la Tarea Vida intervienen varios organismos locales con la premisa de que es posible un medio ambiente sano y equilibrado.

Con ese fin trabajamos los habitantes del más sureño de los municipios tuneros conscientes de que todo lo que hagamos es el pago a nuestra Madre Tierra.