Everardo Velázquez disfruta de su jubilación hace 14 años. Foto: Danay Naranjo Viñales

En medio de la compleja situación económica que enfrenta Cuba, marcada por el recrudecimiento del bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos a la Isla, el gobierno revolucionario cubano traza estrategias que favorezcan la economía nacional, y a su vez, mejoren la calidad de vida de los trabajadores.

Recientemente se anunciaron una serie de medidas que beneficiarán también a un grupo de los jubilados y asistenciados sociales, como parte imprescindible de nuestra sociedad. Everardo Velázquez es un amanciero que expresa con beneplácito la llegada de esta ley que, a decir de él, ratifica el carácter inclusivo de nuestra Revolución.

“Pienso que esta medida responde al programa del Moncada y está basada en el principio martiano de que esta Revolución es de los humildes, por los humildes y para los humildes. Por eso, la atención a los más necesitados ha sido siempre una prioridad dentro de nuestro proceso revolucionario cubano”.

Con casi ocho décadas de vida, Everardo disfruta de su jubilación hace más de diez años. Durante ese tiempo ha recibido el beneficio del aumento en varias ocasiones.

“Yo me retiré hace 14 años, con 47 de trabajo. En ese momento mi chequera  era de 187 pesos, luego la subieron a 270 y en estos momentos asciende a 320 pesos. Es un beneficio personal pero lo más importante de estas medidas anunciadas es que aquellos, cuya chequera era inferior a la mía, hoy perciben un cambio radical, tendrán una vía de ingresos decorosa y más posibilidades de vida”.

Unida a la alegría que expresa cada cubano beneficiado, este hombre sencillo y revolucionario, confía en los líderes de la Revolución. Esa de la cual él también fue fundador porque lleva con orgullo la condición de combatiente destacado.

“La Revolución en la medida que se desarrolle y avance, a pesar del bloqueo y la dificultades que tenemos, seguirá pensando en su gente, en el pueblo que fuimos quienes hicimos la Revolución”.