Galleguito Morán, segundo de izquierda a derecha. Foto: Cortesía del testimoniante.
Galleguito Morán, segundo de izquierda a derecha. Foto: Cortesía del testimoniante.

Luego de cinco décadas y un lustro y medio, el amanciero Ramón "El Galleguito" Morán conserva intactos en sus recuerdos los pasajes de aquel gélido día, cuando el esparcimiento, por casualidad, se trocó en plena jornada de patriotismo y homenaje a un hombre que con su pensamiento y acción, entró por la puerta ancha de la Historia Universal.

Me cuenta  El Galleguito: "Corría el año 1963 y un grupo de cubanos que nos especializábamos en materia de mecanización agrícola en la antigua Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, nos dispusimos a dar un paseo  por la ciudad de Sebastopol, que incluía vivir la experiencia de tocar la nieve por primera vez"

-"En medio de un parque divisamos un banco cubierto de aquellos cristales helados y blanquecinos, que para los cubanos constituía una experiencia única. Después de la sorpresa inicial, los naturales de la Isla Rebelde del Caribe, decidimos plasmar para la posteridad aquel suceso, pero a mí se me ocurrió escribir el nombre de nuestro líder en aquella masa helada"

"Dos profesores soviéticos nos acompañaban y se entusiasmaron con la iniciativa a la vez que expresaban elogios a la lucha del pueblo cubano bajo la conducción de Fidel"

El Galleguito Morán es militante del Partido Comunista de Cuba. Se graduó con resultados satisfactorios en la antigua URSS, dedicó 33 de sus 47 años de trabajo a la mecanización, entre la ganadería y la industria azucarera, hasta que se jubiló siendo responsable del taller de la brigada compleja Humberto Guerra, del municipio de Amancio.

Con orgullo y una seguridad incuestionable me confiesa que dos personalidades de la Historia Cubana  acaparan su admiración: Fidel Castro y Ernesto "Che" Guevara. Se autoproclama fidelista por sentimientos, convicción y pensamiento, mientras me reafirma que luchará por Cuba hasta que sus energías lo acompañen.