Para los habitantes de la más sureña de las localidades tuneras, la palabra familia trasciende su verdadero significado, y responde no sólo a cuestiones propiamente conceptuales, sino también a componentes arraigados de identidad e idiosincrasia.

"Sin la familia nada sería posible; en ella encontramos amor, seguridad y protección; mis vecinos son como mi propia familia, etc…son criterios de amancieros y amancieras en torno a la llamada célula fundamental de la sociedad.

Si bien la Organización de las Naciones Unidas reconoce y afirma su importancia como un lugar privilegiado para la educación, en Cuba sigue siendo la unidad básica de la organización social, donde se forman y relacionan inicialmente los seres humanos, se establecen el comportamiento y las decisiones en diversas materias.

Para la Licenciada Betsy Martínez Pérez, presidenta del Tribunal Popular Municipal en Amancio,  una familia estable forma personas y ciudadanos responsables, con iniciativa y capacidad de trabajo lo que incide directamente en el desarrollo económico y social de las comunidades.

Agregó que también es la principal estructura de prevención del delito, y por tanto, constituye un espacio privilegiado donde se desarrollan las personas, pilar del tejido social sano y una base estratégica en el avance económico.

"En tal sentido, nuestra labor está encaminada a la promoción de los deberes y derechos familiares respecto a asuntos vitales como el cuidado y protección de los hijos, el respeto entre cada uno de sus miembros, atenuar lasd diferencias intergeneracionales e incentivar la participación activa y dinámica en el entorno en que se desenvuelve", afirmó Martínez Pérez.

Enfatizó que dichos preceptos están regidos por el Código de la Familia, documento rector de lo que en materia jurídica y legal debe observarse por toda la ciudadanía, pues el sistema socialista privilegia al hombre por encima de todo, sus valores, sus tradiciones, sus costumbres y sus convicciones.

La violencia intrafamiliar, el alcoholismo, y las desventajas sociales son espacios en los que se insertan el accionar de la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), declaró a Maboas  Deivis Cruz, funcionaria del secretariado municipal de la organización femenina.

Para materializar ese objetivo del hecho de que la familia también es el espacio donde el niño y la niña desarrollan su inteligencia emocional, ofrece estabilidad a cada uno de sus miembros, constituyéndose así, en un elemento indispensable para el desarrollo afectivo y psicológico del hombre.

"Realizamos charlas y otras acciones preventivas y educativas encaminadas a proteger a la mujer, el niño, el adulto mayor y los discapacitados, como una condición para rescatar la solidaridad y el amor entre todos, y a la vez reflexionar sobre cómo mejorar las relaciones familiares", destacó la dirigente femenina.