A fin de garantizar la sostenibilidad de las áreas ociosas o deficientemente explotadas para su rescate y así apoyar los programas agroalimentarios, el país puso en vigor el decreto-ley 259, que en el presente año fue derogado por el 300.

Entre los amancieros que se vincularon a este beneficio, figura el joven Yoel González Bringas, quien junto a su esposa, es miembro de la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) “Frank País”, ubicada en la zona del kilómetro 18.

Para Yoel no fue nada fácil limpiar una caballería infestada totalmente de marabú, pero tesón y deseos se conjugaron para rendir el fruto esperado.

Primero, escogió la ganadería como principal línea productiva, y ya en la actualidad posee 77 reses vacunas; con esta masa, puede contratar leche y carne para programas priorizados y la industria.

También dedica parte de sus tierras a la siembra de pasto  y forraje para la alimentación de los animales, además de plantar otros cultivos, como  yuca, calabaza y boniato, con lo que garantiza el sustento familiar, además de aportar una parte de las cosechas al consumo social.

Esta dura faena tiene sus encantos para Lisbet Puga Viamontes, esposa de Yoel-, quien adquirió también otra caballería de tierra, dedicada a la cría de ganado menor, cerdos y guanajos.

La experiencia del amanciero Yoel González Bringas en la utilización de tierras ociosas para producir alimentos es una muestra de lo que puede lograrse con voluntad y empeño.