Haydée Santamaría CuadradoCuentan que cuando aquella mujer llegó al poblado del antiguo central El Francisco, todo cambió a su alrededor. Era muy ocurrente y le gustaba bromear, así la caracterizaban quienes la conocieron en 1970.

El actual municipio de Amancio, ubicado a 96 kilómetros de la ciudad de Las Tunas, tenía un desarrollo deprimido en su infraestructura. Fue entonces cuando Haydeé Santamaría Cuadrado lo bautizó como “el viejo Macondo”; haciendo una sátira a la célebre novela “Cien años de soledad”, del escritor colombiano y Premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez.

Aunque el principal objetivo de su corta estancia en esta localidad era organizar y dirigir la Zafra de los 10 millones, Yeyé, así la llamaban familiares y amigos más cercanos-, se propuso crear obras sociales en beneficio de los amancieros.

Esa fue la razón por la que un 5 de abril de 1970, junto a su esposo Armando Hart Dávalos, funda la emisora Radio Maboas, hecho que quedó inscrito en la memoria popular.

En sus inicios la planta radiofónica más joven de Las Tunas, como se identificaba en su primer slogan, transmitía pocas horas.

Los principales programas estuvieron dirigidos a públicos infantiles, campesinos, jóvenes y a la mujer.

A 43 años de escuchar por vez primera la melodía del tema Siboney, de Eduardo Saborit, y con la que aún se identifica Maboas, se mantienen surcando el éter programas como Manitas Mexicanas, Mundo Pioneril, Maboas 3480, Actualidad campesina y Entre ustedes y nosotras.

Así este proyecto comunicativo cobró vida y desafió los obstáculos del camino. Y es que todavía el espíritu bueno de Haydeé desanda todos los rincones de este terruño tunero, guiando y orientando.

Cada amanecer es un nuevo reto nacido del carácter emprendedor de una Heroína que premió al municipio de Amancio con un legado imperecedero. Desde entonces, Radio Maboas o la Novia Sonora del Guacanayabo, no descansa para que los oyentes agradezcan el talento y creatividad de su señal desde el viejo Macondo.