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Los amancieros como el resto de los cubanos nos enfrentamos a momentos difíciles, por lo que se impone generalizar acciones dirigidas a fomentar la doma de bueyes a fin de sustituir la maquinaria, así como estimular la participación popular para garantizar la alimentación al pueblo.

En tal sentido deben saber que Amancio ha  cumplido con la producción de leche y arroz, avanzando  en algunos cultivos, pero  se requiere dar una respuesta  rápida  para continuar disminuyendo  los actuales  desabastecimientos  de viandas y hortalizas que hoy muestran nuestros mercados.

Por ejemplo en estos momentos el llamado es a fomentar las producciones que sustituyan importaciones al país donde los granos desempeñan un importante rol.

En tal sentido el municipio marcha favorablemente al lograr cumplir los planes de siembra de arroz en cada etapa muestra de la respuesta dada por los productores con más de 47 hectáreas de tierra roturada, aunque aún restan 22 por preparar.

En cuanto al  frijol hoy el plan es a producir 44 toneladas de este grano, tarea posible de materializar, pues existen las condiciones objetivas y la disposición de los hombres que hacen producir la tierra.

Aun así, la convocatoria es poner en práctica todo tipo de iniciativa para enfrentar el déficit de equipos y combustible, se impone retomar el uso de la tracción animal tanto para roturar la tierra como para acarrear las producciones.

De lo que si tenemos que estar claros es que todo lo que se produzca en Amancio, tiene que ir a parar a manos del estado para su posterior distribución equitativa, no se puede dejar espacio para el desvió, ni mucho menos para el enriquecimiento individual.

No se queda atrás la producción de carne de cerdo, que tiene el propósito de entregar en el mes de febrero 33 toneladas al estado, tarea que enfrenta obstáculos, pues en estos momentos existe una retención de animales de bajo peso en la localidad debido a las no garantías de alimento, con mayor énfasis en el pienso.

Hay que saber que si se quiere cumplir con el compromiso de  lograr la entrega a partir del próximo año de las 30 libras de viandas, hortalizas, granos y frutas por persona, entonces hay que apretar el paso y comenzar desde ya a cumplir los planes y no esperar por que los recursos lleguen por la canalita como decimos en el albor popular.

Ha llegado la hora de retomar métodos, experiencias e iniciativas y como en otros frentes, ofrecer soluciones a los problemas que por muchos años han afectado al pueblo cubano. Para esto se requiere de un trabajo más sistemático y del aprovechamiento de los recursos disponibles.