Aniversario del MININT. Foto: Archivo de Radio Maboas

Casi seis décadas han transcurrido desde la fundación del Ministerio de Interior en Cuba, organización encargada de garantizar la tranquilidad ciudadana y el orden público en cada localidad de la Isla.

En el municipio de Amancio, múltiples nombres componen las gloriosas filas de la organización y aún en medio de la situación actual a que atraviesa Cuba, estos hombres y mujeres apuestan por el cumplimiento del deber.

Oficiales como el capitán Maniorkys Alayo Pérez, han dedicado más de la mitad de su vida a proteger la población, a pesar del sacrificio que ello representa.

"Llegué a las filas de Minint siendo  muy joven. Antes pertenecía a las tropas especiales de las FAR, lo que me sirvió como base, tanto en conocimientos como en preparación física. Actualmente ostento el grado de capitán y  estoy al frente del Grupo de Sectores".

"Son años de sacrificio, de entrega, donde la primera es la que más sufre, porque salimos de casa a las 6 de la mañana sin hora para el regreso. En ocasiones no veo a mis hijos pequeños y no me queda tiempo libre para visitar al resto de la familia. No tenemos fin de año ni días festivos. Esos son días que la población celebra y nosotros trabajamos el doble, garantizando la tranquilidad ciudadana y el orden publico".

Desde su puesto de labor Maniorkys y sus colegas enfrentan también al enemigo común e invisible que hoy desafía al mundo, la Covid-19.

"Realmente la población reconoce y agradece la labor que hemos desempeñado durante estos tres meses. Ha sido un trabajo duro porque al inicio las personas no acataban ni entendían la necesidad de usar correctamente el nasobuco, de ahí que se levantaron denuncias contra algunos ciudadanos".

"En estos momentos la situación es más favorable porque estamos, además, en la organización y cuidado de las colas, en la vía pública realizamos el llamado de atención a las personas para salgan a la calle solo lo necesario y velando porque las personas adultas y niños no estén en la calle".

Con 23 años de servicio en el Ministerio del Interior, este amanciero está convencido de que su amor por lo que hace no tiene más recompensa que la satisfacción personal y el agradecimiento del pueblo .

"Para mí el Minint es todo: es orgullo, valentía. No es interés, sino un sacrificio cuyo conocimiento interno contribuye a que el resto de la población sean mejores personas cada día".

Aunque la festividad hoy tiene características diferentes, marcada por el aislamiento social que impone el nuevo Coronavirus, el capitán Maniorkys y el resto de los integrantes del Minint en Amancio tienen suficientes motivos para celebrar, el agradecimiento de un pueblo que reconoce su labor es su mayor incentivo.