Nolguis Rojas Peña, trabajadora del sector educacional. Foto: Ana Iris Figueredo Torres

El trabajo a distancia es una de las alternativas que implementa el estado cubano para frenar la propagación del nuevo coronavirus, al que se incorporan fundamentalmente aquellas personas más vulnerables al contagio. Para Nolguis Rojas Peña, trabajadora del sector educacional, hacer este cambio de labor, le permite vivir nuevas experiencias.

Nos cuenta Nolguis que no solo son novedosas vivencias las que deja la Covid 19 en Cuba, para estos hombres y mujeres, el trabajo a distancia ha fortalecido los valores de humanidad y ayuda desinteresada, condiciones que identifica a los cubanos en el mundo.

"Una vez que se hizo el llamado, procedimos de inmediato a hacer un levantamiento en la comunidad para conocer  las necesidades de los vecinos, si viven con otros familiares o están solos y enfermedades que padecen para brindarles la ayuda necesaria. Por eso me incorporé a la labor de mensajería".

"Acogerme al trabajo a distancia, en este caso a la mensajería, me permite a mi y al resto de los compañeros, ser mucho más humanas, solidaria y más preocupada por las personas que me rodean". "También nos deja una gran enseñanza desde el punto de vista higiénico, del cuidado de nuestra salud, de como protegernos ante infecciones respiratorias, algo que debemos mantener una vez que se venza esta gran pandemia que tantas vidas ha cobrado en otros países".
 
Preservar la salud de las personas, es el principal objetivo que persigue el trabajo a distancia, modalidad a la que se han incorporado en Amancio 2 mil 178 trabajadores de los diferentes colectivos, con mayor representatividad en  organismos como Educación, Cultura, Deportes y la Unidad Presupuestada Servicios Comunales, quienes se insertan a diversas actividades, sin descuidar el uso de los medios de protección que protejan su salud y la de su familia.