Imagen: tiempo21.cu

Lograr el control de la disciplina social en cada una de las actividades cotidianas es una tarea de primer orden. La escasez de productos básicos a partir de la difícil situación que trajo aparejada la Covid-19, abre el camino para que personas inescrupulosas dañen la imagen de la sociedad cubana actual.

Pero el pueblo, como fiel guardián de la tranquilidad ciudadana, se sumó a las medidas implementadas en el país para eliminar a los acaparadores, revendedores y coleros.

El programa Micrófono Abierto de Radio Maboas abordó la polémica temática a partir de criterios locales  con la constitución del Destacamento de Apoyo Popular. José Joaquín García, al frente del grupo, explicó que su misión es lograr el orden público en las colas y a la vez evitar las indisciplinas.

Se escucharon experiencias positivas de jóvenes amancieros que consideran que a pesar de ser una difícil tarea, se sienten comprometidos en tiempos donde es necesario aportar para seguir adelante. Con esa fuerza titánica, es válido afirmar que  “A río revuelto, ni lo intentes”.

En los Comités de Defensa de la Revolución en Amancio, por su parte, ya intercambian en los barrios con los dirigentes de base acerca del papel que deben jugar desde las comunidades para evitar esos males que tanto dañan la imagen del pueblo.

Otros temas también se incluyeron en la agenda del día como  el abasto de agua y  la situación higiénico epidemiológica.