Trabajador de Recursos Hidráulicos. Foto: Ana Iris Figueredo Torres

Desde el triunfo de la Revolución Fidel llevó a la práctica sus ideas dirigidas a organizar una nueva sociedad, dotada de una dirección política atemperada a su tiempo y capaz de hacer frente a todas las dificultades que se presentaban, con la consciente participación del pueblo.

Por eso el 10 de agosto de 1962 fue fundado el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos, (INRH)  con el objetivo de desarrollar las reservas existentes en el país, lo que evidenció la voluntad política del proceso revolucionario que defendemos en la actualidad.

Antes de enero de 1959 en Cuba solo había 13 pequeños embalses situados en el oriente y el centro de la nación. De las 300 ciudades y poblados menores, con algo más de mil habitantes, solamente 114 tenían acueductos y de ellos, 80 eran privados. Estaban beneficiados con ese servicio nada más que 2,5 millones de habitantes, lo que representaba en aquel entonces el 65 % de la población.

Comenzó así el crecimiento de obras hidrológicas con la construcción de acueductos y alcantarillados, represas y embalses.

Hoy a 58 años de creado el INRH puede afirmarse que con la aplicación de las medidas encaminadas a fomentar la Voluntad Hidráulica,  el municipio de Amancio, localizado al suroccidente de la provincia de Las Tunas dispone de 20 sistemas de Acueducto instalados en zonas urbanas y rurales, de los cuales 18 están funcionando, a pesar de las dificultades que a diario se presentan en esta prestación.

Y saben la causa, pues en una gran por ciento se debe a la sobre explotación de los equipos de bombeo y al deterioro gradual de las conductoras y redes de acueducto.

No obstante a la situación coyuntural que presenta hoy el abasto de agua a la población, llegue a estos trabajadores que entregan su esfuerzo por brindar un servicio de calidad al pueblo, el reconocimiento y las felicitaciones por el Día del Trabajador Hidráulico.