Fidel Castro Ruz 

El nombre y la acción de Fidel Castro Ruz están indisolublemente ligados al desarrollo económico y social de Cuba logrado luego del Primero de Enero de 1959. Es, sin dudas, uno de esos nombres imprescindibles para contar la Historia Patria y el desarrollo de uno de los pilares más importantes: la educación.

Fue en su reconocido alegato de autodefensa La historia me Absolverá donde Fidel hizo pública de una vez y para siempre, la verdadera y triste situación que existía en el país, pues solo en 1958 registraba un millón de analfabetos absolutos, más de un millón de semianalfabetos y 600 mil niños sin escuelas mientras que 10 mil maestros estaban sin trabajo.

Sobre esa base diseñó el desarrollo de una reforma integral en la enseñanza que permitiría garantizar el respeto y respaldo del pueblo al gobierno. Por ello es imposible analizar la pasión fidelista por la educación sin recordar algunos datos y hechos históricos.

Una vez en el poder, Fidel protagonizó momentos cumbres que lo ubican como eje impulsor de la pedagogía cubana. Por ejemplo, en agosto de 1960, anunció la campaña masiva para liquidar el analfabetismo en Cuba, la que inició oficialmente el primero de enero de 1961 y ya el 22 de diciembre, once meses después, Cuba se proclamó Territorio Libre de Analfabetismo.
 
Sin dudas, esa campaña fue la muestra más fehaciente de la democracia que generaba la nueva Revolución, a la vez sentó las bases para la creación real de condiciones que favorecerían el empoderamiento y la participación popular en el país.

A sesenta años de Revolución resultan innumerables los procesos, momentos y acontecimientos que, impulsados por nuestro eterno Comandante, permiten ubicar a la mayor isla de las Antillas como un paradigma en el quehacer pedagógico latinoamericano y caribeño.

Hay que reconocer el desarrollo de los objetivos globales del milenio, la extensión universal de la educación primaria y la garantía de la continuidad de estudios hasta el nivel universitario de todos los ciudadanos.

Asimismo se destacan logros internacionales como el método cubano "Yo sí puedo" y el programa de formación gratuita de médicos en la Escuela Latinoamericana de Medicina, que ha graduado a miles de jóvenes humildes procedentes de diversas latitudes del planeta.

Otros programas como la formación de Trabajadores Sociales, las Escuelas de Superación para Jóvenes, la Brigada de Instructores de Arte José Martí y la Universalización de la Educación Superior , que fueron incentivados por Fidel.

En materia educativa, no podemos dejar de mencionar la grandeza del líder histórico de la Revolución Cubana en una obra forjada con tanto humanismo, amor, y entrega como la Enseñanza Especial.  Desarrollada muchas veces a contracorriente, pero capaz de desafiar los frenos materiales que pueden derivarse del férreo e injusto bloqueo impuesto por el gobierno de Estados Unidos.

A Fidel Castro le agradece Cuba entera por la cultura general integral adquirida, porque la educación es un instrumento de mayor poderío, un derecho constitucional, por esos días de faroles que alumbraron el futuro de una nación que ya no se conforma con solo leer y escribir, sino que apuesta y trabaja por más.

 Hoy recordamos las palabras de nuestro eterno Comandante, en la clausura del Primer Congreso de Escritores y Artistas, el 22 de agosto de 1961 cuando expresó:

"A todos nosotros, sin excepción, nos corresponde el papel de enseñar; a todos nosotros, sin excepción, nos corresponde el papel de maestros. La tarea más importante de todos nosotros es preparar el porvenir; nosotros somos, en esta hora de la patria, el puñado de semillas que se siembra en el surco de la Revolución para hacer el porvenir".