Incorporación de jóvenes al Servicio Militar Activo. Foto: Danay Naranjo Viñales

Jóvenes amancieros protagonizan por estos días jornadas de desvelo, marcadas por la incertidumbre y el temor ante lo desconocido. Se trata del llamado al cumplimiento del Servicio Militar Activo, preámbulo de lo que constituye el sagrado y primer deber de cada cubano.

Según lo establecen la Ley # 75 de la Defensa Nacional en su artículo 67 y el Decreto- Ley 224 del Servicio Militar, en su artículo 31, “todos los ciudadanos tienen el derecho de recibir la preparación necesaria para participar en el rechazo y derrota del agresor”, ahí se incluye el referido periodo.

Es cierto que constituye un momento triste para las familias, pues resulta difícil separarse de esos muchachos que casi siempre han permanecido en la casa, incluso muchos de ellos se atrasan un año en la carrera universitaria que escogieron y, por tanto, pierden los compañeros de estudios.

Sin embargo, los beneficios personales y profesionales de este periodo para cada joven, son mayores.  Alejandro Capote Villareal cumple su servicio en la Jefatura del EJT y reconoce  que “el verde”, como le decimos, hace de los jóvenes mejores personas al fomentar valores como el compañerismo, la responsabilidad y la disciplina en el cumplimiento de las tareas asignadas.

Al mismo tiempo los dota de los elementos fundamentales para la defensa de la Patria, el acontecer nacional y extranjero, adquieren la preparación requerida para la vida, a la vez, los hace mejores ciudadanos de una nación que debe preservar sus conquistas  sobre la base de sus propios esfuerzos.

No se trata solo de poder tomar un fusil para enfrentar el enemigo si llegara el momento. Es cuestión también de que las nuevas generaciones comprendan la importancia del momento que hoy  vivimos los cubanos.

En nuestro país el Servicio Militar no es solo una obligación sino un compromiso asumido conscientemente por cada joven, principalmente en los tiempos actuales donde se agudiza la amenaza del imperialismo yanqui.

Para nadie es un secreto que Cuba no cuenta con recursos financieros que permitan adquirir soldados mediante el estímulo. Por esa razón, el compromiso individual se impone. La respuesta no puede ser otra, al llamado de la Patria, siempre Presentes…