La Ansoc en Amancio la integran 110 personas con dificultades auditivas. Foto: Ana Iris Figueredo Torres
La Ansoc en Amancio la integran 110 personas con dificultades auditivas. Foto: Ana Iris Figueredo Torres

La Semana Internacional de las Personas Sordas es una iniciativa de la Federación Mundial de Sordos que se celebra anualmente durante la última semana de septiembre.

Este 2020, la misma se extiende desde el 21 hasta el día 27 y aunque vivimos momentos excepcionales, que imposibilitan la realización de actividades como medida preventiva ante la Covid 19, si creo prudente hacer referencia al tratamiento que reciben estas personas en nuestro país y en específico, en en esta localidad del sur de Las Tunas.

La Asociación Nacional  de Sordos de Cuba, (ANSOC) en el municipio de Amancio, acoge  en sus filas a 110 sordos, de los cuales 6 son menores de edad, los que cursan estudios en la escuela especializada de la ciudad de Las Tunas.

A los restantes se les ofrece tratamiento mediante 4 activistas y 2 interpretes, quienes además se insertan a los talleres e instituciones donde laboran para su mejor comunicación.

La mayoría de estas personas se vinculan a los talleres de artesanía y textil de la unidad empresarial de base  (UEB) Vascal, en tanto otros se insertan en la  Pesca y en algunas labores a fines en otros sectores e instituciones, así como al trabajo por cuenta propia.

También están los incluidos en el proyecto “Vida Plena”, que permite  la inclusión social en igualdad de derechos y oportunidades de las personas con discapacidad,  inaugurado oficialmente en Cuba en el 2015.

Este año el tema central es «Reafirmando los derechos humanos de las personas Sordas», de las que existen en el mundo más de 70 millones, así como más de 200 lenguas de señas.

Mientras muchas personas sordas del mundo aprovechan estas conmemoraciones para dar continuidad a la lucha por la defensa de sus derechos más elementales, las personas sordas en Cuba, sin dejar de abogar por las insuficiencias que aún existen, resaltan sus conquistas y abogan por perfeccionar los resultados, así como elevar su calidad de vida.

La Comunidad Sorda Cubana exhibe hoy niveles insospechados antes, de integración escolar, laboral y social en general; cifra de graduados de nivel medio superior y superior asciende cada vez más, al igual que se incrementan las posibilidades de empleo y de acceso a la información y a la cultura,  desempeñando papeles protagónicos en todas sus áreas de trabajo.