Dayan, Gaby, Diakel, Nurys y Evely, juegan tranquilos y felices al amparo de sus padres, sabiendo que en una pequeña isla del Caribe tienen el futuro asegurado; con acceso gratuito a la educación, la salud, la cultura, y el deporte, derechos humanos elementales que cobran especial dimensión en la realidad cubana.

A contrapelo de la cara que muestran muchos países del mundo donde se enseñorean la pobreza, la insalubridad, los altos costos para la instrucción y la salud pública, los infantes no saben siquiera que se les dedica una jornada cada año.

En el municipio de Amancio, al sur de la provincia de Las Tunas, la población en edad pediátrica sobrepasa los 7 000 habitantes, y a ellos se les ofrecen todas las garantías para crecer fuertes y sanos.

La doctora Liuba Verdecia Corría, Jefa del Programa Materno Infantil (PAMI), en esta localidad, precisó que la labor comienza desde la consulta de Planificación Familiar donde se orienta a la pareja sobre el momento propicio para concebir a los hijos.

Verdecia Corría puntualizó que existen consultas de fertilidad, en las que se ofrece información y tratamiento médico adecuado, además de los programas para prevenir la anemia en las mujeres en edad fértil.

Las embarazadas tienen un cuidadoso seguimiento, tanto en la atención primaria como secundaria, con las consultas y exámenes médicos y la atención diferenciada a las gestantes que presentan riesgos.

El recién nacido recibe la visita del médico en su hogar, y en el primer año de vida es inmunizado contra 13 enfermedades, con un esquema de vacunación que se sigue hasta edades avanzadas.

Nuestros pequeños tienen el privilegio de contar con la  Organización de Pioneros "José Martï" (OPJM), en la que eligen libremente a sus dirigentes y tienen derechos y deberes a cumplir.

Se incluye el funcionamiento de dos Círculos Infantiles y las sedes del programa Educa a tu hijo, que favorece a los infantes que no asisten a las instituciones escolares.

Asimismo, a los pequeños se les ofrecen garantías jurídicas y legales mediante el Tribunal de Familia, donde se resuelven conflictos de patria potestad y manutención, así como todo lo que impida el normal desarrollo del menor.

Nuestros príncipes y princesas son protagonistas de actividades  culturales, deportivas y recreativas, en las que explotan todas sus potencialidades.

Por su corta edad, Dayan, Gaby, Diakel, Nurys y Evely, están de plácemes. La alegría y la inocencia que reflejan hoy sus rostros es motivo suficiente para conquistar el futuro de un país aguerrido y bloqueado por la potencia más oderosa de la tuerra, donde sus niños y niñas cuentan.