Luis Tomás Romero Tamayo. Foto: Danay Naranjo Viñales

La historia de la Industria Azucarera en el municipio de Amancio atesora valiosos nombres como el de Luis Tomás Romero Tamayo.

Nacido el 18 de agosto de 1943 en la colonia de Los Ciegos, su vida laboral en el sector la inició como obrero agrícola y a los 18 años ya ostentaba la condición de machetero millonario, razón por la cual mereció un viaje de estímulo a Checoslovaquia.

"Siempre fui muy disciplinado, noble... pero trabajaba bastante durante el día en lo que me tocaba y por la noche aprendía el manejo de la maquinaria, autorizado por el jefe de mi granja. Yo no sabía leer ni escribir pero era muy intruso y eso me ayudó bastante"

Luis recuerda que su primer instrumento ganado fue un tractor de estera, por allá por el año 1968, luego uno del "Plan Fidel", con el cual laboró hasta la llegada de la Zafra del 70.

"Ya para esa fecha yo estaba en Macareño, al frente de un contingente encargado del tiro de semilla para la Zafra de los Diez millones, tenía sólo 27 años y cuando inicia la zafra. La dirección del partido y el gobierno me encomiendan la tarea de asumir como jefe de batallón de alzadoras con 130 de estos equipos bajo mi responsabilidad, imagínese usted qué tarea esa.... Pero lo hice bien. Casi todas estaban rotas cuando las recibí y poco a poco fui sacándolas hasta que solo quedó una en el taller porque estaba fundida, esa no tenía arreglo."

Luis se considera un pitcher relevo porque a decir de él "donde habían problemas los buscaban"

"Estuve en Ana Luisa, centro de acopio que llevé al primer lugar. Luego como jefe de maquinaria en Santa Rosa, y luego en el Paraíso, en Santa Beatriz. Fui administrador de varias unidades Charco Piedra, Santa Rosa, Santa Adela... Creo que no hay un rincón de Amancio donde no haya estado, y no era por malo. Me mandaban siempre para las unidades con más problemas y siempre las sacaba adelante”.

En el 2014 Luis se retiró de la vida laboral activa con 52 años de trabajo y 71 de edad. Pero su corazón se quedó en los campos donde se forjó y a los que entregó casi toda su vida.

"Recuerdo que cuando me jubilé el director de la Industria era Ángel David, y yo le decía: oye, anoche estábamos fajados tú y yo porque no me querías hacer caso.... Durante poco más de un año estuve en la casa y soñaba casi todas la noches con la industria y el ajetreo que siempre traía"

En el 2018, ante el poco rendimiento de la principal industria amanciera, las autoridades locales convocan la conformación de un contingente de apoyo para buscar mejores resultados. Entre los presentes estuvo Luis, siempre dispuesto. En estos momentos atiende la maquinaria y vela por la marcha correcta del programa de siembra de caña.

"La gente dice que el central de Amancio no va a moler más pero yo tengo la esperanza de que sí. Ahí estamos un grupo de trabajadores viejos apostando para garantizar la caña primero que es lo que siempre nos afecta. Luego echaremos a andar la maquinaria."

La experiencia de Luis Tomás Romero Tamayo como hombre de zafra lo hacen merecedor de todo el respeto y el cariño de las nuevas generaciones de azucareros. Gracias a quienes, como él, hacen posible mantener un sector tan importante.