Foto: Archivo Radio Maboas

La terminal de ferrobuses, o carahatas, del municipio de Amancio cuenta con un reducido número de equipos que dan vida a esta entidad.

Más de 20 años de  explotación limitan la eficiencia industrial de los ejemplares, de ahí que la inventiva y la capacidad reparadora de los hombres del sector transportista permitan mantenerlos activos.

Pero quienes han acudido alguna vez a esos medios, coincidirán conmigo en que resuelven el problema cuando de transportación de pasajeros se trata hacia y desde la zona rural.

Llegar a esta unidad es percibir un colectivo unido, estable, donde sobran los deseos de trabajar y hacerlo bien, con sobradas muestras de cómo se sobreponen a las adversidades y a la falta de recursos para prestar su servicio con un trato amable y una sonrisa en sus rostros.

No es que falten los problemas internos. Aquí también se dan episodios de indisciplinas sociales, existen insatisfacciones relacionadas con cuestiones medulares como los sistemas de pago e incluso la propia disponibilidad de equipos.

Sin embargo, durante el año anterior se logró un grupo de acciones constructivas, que incluyeron mejorías en la cubierta y fachada  del local, se cambiaron los muebles hidrosanitarios, se reanimó el salón de espera, la taquilla y los asientos para los pasajeros.

La entrada de nuevos carros es un asunto pendiente, anunciado hace varios meses y que aún no llegan. Concretarlo significaría un paso de avance, pues permitirían ampliar las prestaciones y extender el servicio a todas las comunidades de difícil acceso hasta donde se llega, gracias a nuestros carahatas.

Hay que reconocer también el mantenimiento de este servicio aun en tiempos de Covid. Aunque el traslado de personas estuvo detenido, se realizaron viajes para apoyar la dirección municipal de Salud, el Comercio Minorista y Comunales así como, la venta de productos alimenticios a la población que radica en zonas apartadas.

El 2020 ha sido un año satisfactorio y hasta la fecha se cumplen las salidas y los horarios  establecidos, correspondientes a  la actual fase de la nueva normalidad.

Así entre dificultades y promesas por cumplir, el colectivo de la terminal de carahatas de Amancio mantiene vigente su compromiso de continuar laborando, siempre favor de la calidad de sus servicios.