Creatividad por el bien común. Foto: Danay Naranjo Viñales

La comunidad científica cubana celebra su día este 15 de enero con un grupo de desafíos donde el enfrentamiento a la Covid-19 marca la diferencia.

Sin embargo hay que reconocer los resultados del quehacer de nuestros hombres y mujeres de ciencia, quienes sumaron a sus limitaciones laborales habituales, las condiciones adversas derivadas del nuevo Coronavirus.

En el más sureño de los municipios tuneros, por ejemplo, las modificaciones sufridas en cada centro de trabajo no limitó el quehacer innovador de quienes, aún en el distanciamiento físico, hacen gala de su creatividad.

Actualmente se registran alrededor de 38 Comités de Innovadores y Racionalizadores, que agrupan a 884 hombres y mujeres de ciencia, representantes de varios organismos e instituciones locales, que  despidieron el año con resultados palpables, y para este 2021 se proyectan superarlos.

Entre los de mayor impacto económico está la dirección municipal de Salud, donde el personal de Electromedicina, matiene la vitalidad de equipos con tecnología obsoleta o cuyas piezas puesto son casi inalcanzables. Gracias al empeño de esos trabajadores, el vital servicio no se detiene.

Asimismo la dirección municipal de Deportes muestra resultados sobrevivientes, sobre todo en el mantenimiento de disciplinas claves y que en esta localidad son consideradas potencias.

A la vez se diseñan implementos deportivos, indispensables para la práctica de cada especialidad.

No podemos dejar de mencionar el colectivo de la Planta de Producción de Alimentos Pedro Plaza Fernández, cuyas investigaciones del 2020 aportaron más 175 mil pesos por concepto de innovación, resultado del intelecto de cada trabajador y el centro multiplicador genético Venezuela Libre, donde el cruzamiento genético porcino permite la obtención de razas más resistentes y de mayor masa cárnica.

En momentos tan tensos para la economía local, el centro universitario se inserta en el desarrollo del municipio y para ello dispone de varios proyectos investigativos que permiten incrementar la producción de alimentos en  condiciones atípicas.

Investigaciones que van desde el estudio de semillas certificadas hasta el cultivo óptimo para la obtención de plantas más resistentes al cambio climático, de fácil adaptación y con rendimientos más altos.

No cabe dudas de que el 2020 fue de mucha actividad científica en Amancio, lo que demuestra el incremento de quienes abogan por el desarrollo desde la ciencia. No obstante, insisto en que cada entidad debe desempolvar investigaciones cuyos resultados son aplicables, siempre que las condiciones lo permitan.

Por eso, este 15 de enero las felicitaciones llegan a todos ellos, ejemplos de sentido de pertenencia y abnegación.

Creatividad por el bien común. Foto: Danay Naranjo Viñales

Creatividad por el bien común. Foto: Danay Naranjo Viñales