Amancio fomenta la comercialización de hortalizas. Foto: Ana Iris Figueredo Torres

Para los días festivos de fin e inicio de año, la gran mayoría de los comentarios versaban sobre la casi nula oferta de hortalizas que convirtieron en incompleta las mesas de los amancieros en esta significativa fecha.

Fueron variados los criterios, pero lo más importante es que hoy a partir de todo un movimiento masivo, la realidad es diferente, visible para quienes gustan incorporar verduras a su dieta diaria.

Según informan expertos en el tema, la principal causa de las insuficiencias  radica en la no disponibilidad de sistemas de regadío que le aporten la humedad necesaria en los cultivos, problemática que se ha ido resolviendo en algunas de las unidades de la localidad, donde se incluyen las del grupo Ascuba.

Hoy la imagen de estas áreas  como los organoponicos semiprotegidos de la cabecera municipal y el de la comunidad costera Guayabal, así como  el nombrado “La Lechuguita” es diferente, al lograr en ellas cultivos como tomate,  remolacha, zanahoria, cochina y acelga por solo citar algunas variedades.

A este movimiento y con gran destaque se incorporan algunos productores como Ramón Reiman en las inmediaciones del kilómetro 6 de la periferia del municipio, quien a partir de novedosas técnicas y la experiencia adquirida, tiene resultados positivos en ese sentido.

Precisamente esa es la idea, fomentar las áreas de cultivo e incentivar desde el barrio a sembrar su pedacito siempre que sea posible. Así también contribuimos a mejorar nuestra alimentación.