Conrado Vives Anias fue uno de los delegados del municipio de Amancio al IV Congreso de la Asociación Nacional de Sordos de Cuba (ANSOC), celebrado en la ciudad de Matanzas los días 24 y 25 de septiembre.

Lleno de nuevas vivencias, este periodista de profesión y activo miembro de la ANSOC en esta suroccidental localidad de la provincia de Las Tunas, destaca que la cita superó en calidad a la anterior, así como reconoció avances en el trabajo y fisuras en las que se debe trabajar para elevar la calidad de vida de la comunidad sorda.

Entre los aspectos que fueron analizados por los asistentes al cónclave, explicó, estuvo el apoyo de los distintos organismos de la administración central del Estado y las organizaciones políticas y de masas, como el Partido Comunista de Cuba (PCC), los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), y la Federación de Mujeres Cubanas (FMC) en la atención de las necesidades más acuciantes de los discapacitados, entre ellas la vivienda, tema que puede resolverse a través de créditos bancarios o subsidios.

“La incorporación de la mujer al trabajo constituye otra prioridad para nuestra Asociación, pues aún hay muchas amas de casa y jóvenes sin vínculo laboral, por lo que trabajamos para lograr su superación  cultural y puedan desempeñar un oficio sin depender de sus familias”, apuntó nuestro entrevistado.

Otro asunto es el acceso a la universidad; muchas personas con limitaciones auditivas no realizan estudios superiores por las dificultades en la comprensión de asignaturas abstractas, como las Matemáticas, por lo que se precisa revisar con el Ministerio de Educación (MINED) la posibilidad de eximir a los sordos de esos exámenes de ingreso, sobre todo  en aquellas carreras que no cuenten con esas materias en sus programas.

Hemos avanzado mucho, pero la familia debe jugar un papel fundamental ya que todavía existe mucha sobreprotección, y eso los limita para llegar lejos y enfrentarse con éxito a la vida cotidiana.

Se abogó por la institución de la lengua de señas cubanas en todos los ámbitos sociales; esto permitirá una mayor incorporación de quienes padecen afecciones auditivas, a la vez que se implementará un programa especial para la enseñanza libre, no solo de quienes tengan esta discapacidad, sino de todas las personas oyentes para romper las barreras comunicativas.

También se evaluó la atención a los intérpretes y su vinculación al trabajo con la ANSOC, pues este personal especializado resulta muy vital en los hospitales,  oficinas de trámites, terminales, farmacias, y bancos, entre otros.

Conrado agradeció sobremanera el apoyo de la Revolución e insistió en la responsabilidad que tiene la comunidad sorda cubana de autosuperarse, de no quedar estáticos y sin aportar nada al país, pues nosotros también podemos aportar nuestro granito de arena al desarrollo de nuestra sociedad socialista.