Elevar la satisfacción y la calidad de vida de las personas que viven con alguna discapacidad es prioritario en Cuba, un ejemplo es el tratamiento que se ofrece a quienes tienen limitaciones auditivas ya sean leves o severas.

En el municipio de Amancio, situado a unos 100 kilómetros de la Ciudad de Las Tunas, la Asociación Nacional de Sordos e Hipoacúsicos (ANSOC),  cuenta con 98 miembros y entre ellos 5 niños y niñas que se encuentran vinculados a la red educacional, desde el programa Educa a tu hijo, este último para preparar a la familia para insertar a los infantes a la vida escolar.

Yoslaine Gracía Licea, interprete de la asociación en esta sureña localidad, dijo que cuentan con personas encargadas de hacer más fácil la vida de las personas con problemas de audición en la resolución de trámites, aunque abogó por la necesidad de lograr mayor inserción de estos especialistas en lenguaje de señas en lugares claves como farmacias, terminales y hospitales, entre otros.

García Licea destacó que se incorporó a la Escuela Especial Ramón Tellez de la provincia Las Tunas a la niña Blanca Rosa Escalante Gómez, con excelentes resultados pues la pequeña es capaz de decir su nombre y frases cortas que la ayudan a comunicarse con su familia y quienes le rodean.

También se espera por un implante coclear a dos pequeños amancieros, resultado de la preocupación de defectologos, logopedas y trabajadores sociales del municipio.

Asimismo destacó la atención que reciben de las direcciones de Cultura, Deportes y Salud, en función de mejorar la calidad de vida de las personas con deficiencias auditivas.