Los obreros y directivos de la Unidad Empresarial de Base Central Azucarero “Amancio Rodríguez”, -ubicada al suroccidente de la capital provincial de Las Tunas-, están enfrascados en la reparación y mantenimiento de las áreas claves de esa industria para enfrentar con éxito la zafra 2013-2014.

En la campaña precedente,  el ingenio amanciero mantuvo una cierta estabilidad en las molidas, amén de las deficiencias y paradas por  roturas en su engranaje, sobre todo en la planta eléctrica, el  basculador y el molino, aunque no fueron las únicas.

Es por ello que desde la culminación misma de la contienda, se implementó una estrategia integral para garantizar el buen estado técnico de todos los equipos que participan en el proceso productivo del azúcar.

Asimismo, la disponibilidad de piezas de repuesto no ha afrontado muchas dificultades, por lo que el pronóstico de una arrancada exitosa es favorable, de acuerdo con expertos.

Los trabajos en cada área del central se realizan con toda la calidad requerida, y esto se lleva a cabo por brigadas especializadas que certifican el cumplimiento estricto de los parámetros técnicos y de operatividad.

Llama la atención la labor en los centros de acopio, limpieza y procesamiento de la dulce gramínea, un Talón de Aquiles en la anterior contienda debido a la gran cantidad de materias extrañas, la pérdida de tiempo en el llenado de los camiones, en el caso de la caña larga, así como otras deficiencias objetivas y objetivas.

Para los agroazucareros del sur de Las Tunas constituye una palabra de orden que toda la cadena productiva en su conjunto esté a tono con las exigencias de una rama de gran peso en el desarrollo económico y social, tanto local como en la vida nacional.