Camilo es la viva expresión del pueblo por eso su ejemplo se multiplica en cada cubano.

Muchas son sus anécdotas , bravo en el combate, solidario, compartidor, leal sin límites…cuentan que durante la celebración de un juego de béisbol seria el abridor del equipo contario y apareció  vestido con el uniforme de Los Barbudos porque contra Fidel ni en la pelota…

Otra vez resultó herido en un combate y no permitió que se le atendiera por su jerarquía militar y ordeno auxiliar primero a sus compañeros, cuando compartió su ración de leche condensada o la vez que con solo m11 años entregó el dinero de su merienda para apoyar la causas de la guerra civil en España.

Esta comarca en septiembre de 1958 sintió sus pasos y dejo sus huellas imborrables, cuando junto  al Guerrillero Heroico protagonizó la invasión de Oriente a Occidente.

Una tarja en la comunidad amanciera de El Uno inmortaliza su impronta que se convierte en sitio de visita obligada.

Por aquí anduvo el hombre y el amigo, ese que ni en los momentos más difíciles dejo de sonreir.

Su lealtad y hondo humanismo le ganaron el afecto del Che, su hermano de cien batallas.

Fue de carne y hueso, con defectos y virtudes como cualquier mortal, alguien que amó y sufrió.

Ese es Camilo, así de grande era, es y será  quien no aspiró a la gloria pero fue inmortalizado por el cariño de su pueblo.

Cada Octubre manos breves llenan de flores el mar recordando al ser humano excepcional que fue Camilo Cienfuegos, el Señor de la Vanguardia.