Hay hombres que llegan al mundo en un haz de luz y ellos mismos iluminan con la fuerza del sol. Conocedores de su entorno, saben darle a la vida lo que ella les exige en beneficio de todos; por eso encontramos más valores en quienes, dejando sus propios sueños,  tejen el lienzo del mañana sobre el hilo del día a día desde el anonimato.

Son esos hombres y mujeres que como usted, emplean sus dotes más sencillos y humanos en la construcción de una sociedad más justa, a tono con los procesos actuales  y en correspondencia con los valores éticos que nos corresponde vivir.

Escucho un sonido, una voz, y sale desde la bocina de mi radio receptor esa suerte de magia que envuelve a todos en casa: unos se identifican con la música, otros con los temas actuales y de gran impacto social, pero todos reconocemos esa voz, la que siempre, en el mismo horario, nos atrapa y seduce, nos deja ese sabor a regresar mañana por más.

Hoy, cuando la alborada anuncia desafiante una nueva jornada, traigo entre mis manos una rosa sencilla para quienes advierto padres, madres, personas sencillas que desde sus  puestos nos regalan una sonrisa cálida y el deseo de que todo vaya mejor. Felicidades en el día del locutor.