Odalys Cisneros Rodríguez, trabajadora de educación. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

La amenaza de la Covid_19 no amilanó al ejército de educadores amancieros,  por eso muchos fueron los dispuestos a estar en la primera línea para combatir la terrible epidemia que azota al mundo.

Odalys Cisneros Rodríguez, se desempeña como pañolera en el Centro Mixto “Juan Manuel Ameijeiras”, de esta sureña localidad tunera, pero cambió de labor y asumió el oficio de lavandera en el Centro de Aislamiento para viajeros y contactos.

Di mi consentimiento porque creo que era mi deber ofrecer el apoyo a la Revolución en el momento que más necesita de nosotros, y me fui a la zona roja,  el trabajo fue intenso,  teníamos que lavar toda la ropa de trabajadores y pacientes y terminaba exhausta.

Al principio fue difícil acostumbrarse al lugar, tener que dejar la casa y las comodidades, sobre todo extrañaba a mi nieta  que somos muy cercanas, pero  me adapté .

Siempre tuvimos todos los medios para trabajar batas, sobrebatas, botas, caretas, el cloro, el jabón, todo lo necesario para protegernos y cuidar también a  nuestras familias.

Fueron días difíciles para la familia, pero hay estaban ellos para apoyar a Odalys, y garantizar la retaguardia, confirma su hija Ariannys Hernández Cisneros, nunca me había separado de mi mamá en los 26 años que tengo, lloré mucho porque pasé sin ella mi cumpleaños y el Día de las Madres, pero  había que apoyarla, ella dio su disposición y a nosotros nos quedaba solo tratar que en la casa todo funcionara bien y eso fue lo que hicimos, y creo que lo hicimos bien.

Esta es una muestra de que los educadores amancieros y sus familias son de los imprescindibles, de esos con los que se puede contar para lo que sea.