Retrato del Guerrillero Heroico obsequiado a Rabel Arias Benítez por Mario Luis Almanza Tasis, en ocasión del aniversario 55 del paso de las columnas. Foto: Danay Naranjo Viñales
Retrato del Guerrillero Heroico obsequiado a Rabel Arias Benítez por Mario Luis Almanza Tasis, en ocasión del aniversario 55 del paso de las columnas. Foto: Danay Naranjo Viñales

La historia local de Amancio tiene en el año 1958 atesora acontecimientos, que marcaron el camino hacia la total y definitiva victoria.

Con solo 26 años de edad, Rabel Mesa sirvió de guía al Che a su paso por esta localidad. Foto: Danay Naranjo Viñales
Con solo 26 años de edad, Rabel Mesa sirvió de guía al Che a su paso por esta localidad. Foto: Danay Naranjo Viñales

El noveno mes de año, por ejemplo, fue testigo del paso de las columnas rebeldes por estas tierras, signadas por el firme propósito de derrocar al régimen de oprobios, impuesto por Fulgencio Batista.

Cuenta la historia que el ocho de septiembre de 1958, los habitantes del entonces central Francisco, en esta zona de la geografía tunera, recibió a Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos, al frente de las columnas invasoras que reeditaban la hazaña que, en 1895, protagonizaran Máximo Gómez y Antonio Maceo.

El apoyo popular brindado a estos hombres, la guía certera de jóvenes diestros y el infinito deseo de lograr la victoria, fueron algunos factores que posibilitaron alcanzar la meta y que la tarea se efectuara a cabalidad.

Durante varios días, se desarrollaron combates en distintas zonas de la localidad. La Federal,  la Finca Zumacará, Laguna Baja, San Miguel de Junco, La Faldiquera fueron centros en la acción de las valerosas tropas.

A diferencia de la llevada a cabo por Gómez y Maceo, en el 1958 la comitiva llegó a su destino y el objetivo se cumplió. La huella de aquellos pasos se consolidó, germinó y crece invicta desde aquel glorioso Primero de Enero de 1959, en cada lugar transformado gracias a las conquistas de la Revolución.

Por eso cada año los amancieros recuerdan la jornada como esa parte indispensable de la historia local que no debe perderse sino, mantenerse y enriquecerse con el trabajo unido de organizaciones, entidades, organismos e instituciones.

Es cierto que el homenaje del 2020 está condicionado por las medidas de distanciamiento para enfrentar a la Covid-19, pero pienso que no impidan que el tributo llegue hasta el lugar de los hechos y a esos hombres, jóvenes de entonces, cuyos nombres forman parte de la eternidad.

A pesar de que toda Cuba se sumó a la lucha por la independencia, pocas localidades tienen el privilegio de haber acogido a esos grandes de historia Patria. Lo que merece todo el homenaje y el recordatorio de una generación heredera de su estirpe y fiel continuadora de la obra que ayudaron a forjar.