Luis Contreras, combatiente de la Revolución Cubana. Foto: Ana Iris Figueredo Torres

Para el amanciero Luis Contreras, combatiente de la Revolución Cubana, aquel 5 de enero de 1976 será siempre inolvidable;  le comunicaban que debía partir a tierras africanas para cumplir el deber de un buen cubano, saldar su propia deuda con la humanidad.

“Nosotros no tuvimos preparación de ningún tipo, solo nos dio tiempo para preparar algunos insumos necesarios para partir. Yo fui como jefe de  armamento del frente norte y en tiempo que estuve allí, fue un trabajo arduo tuvimos una ofensiva de 700 kilómetros donde radicábamos 3 batallones, los cuales yo era el encargado de abastecer técnicamente y logística a esas tropas que estaban en el frente de combate”.

Con gran satisfacción Luis rememora su permanencia en tierras angolanas, donde junto a sus compañeros contribuyó a el triunfo de esta nación.

“En los primeros días del mes de marzo, las tropas cubanas radicadas allí, limpiaron el frente norte y las fuerzas enemigas tuvieron que retirarse, lo que nos permitió entregar este frente norte libre de invasores”.

“De ahí, nos trasladamos a Luanda, donde preparar, en solo 3 meses a los batallones y entregarlos con todas las condiciones para el enfrentamiento con el enemigo, esa era nuestra tarea, era nuestra principal labor”

“En Angola estuve hasta el día 8 de enero de 1978, cuando llegó el relevo y regresé a la patria orgulloso del deber cumplido”. Hoy valoro la  estancia de los cubanos en tierras africanas donde se evidenció  una vez mas el sentido de solidaridad e  internacionalismo de los cubanos, he saldado  mi propia deuda con la humanidad”.