Evo es como nosotros, expresó el pueblo boliviano a su líder durante el recorrido. Foto: Tomada de ATB digital

Tras cruzar a pie la frontera con Argentina, donde estuvo exiliado 11 meses, Evo Morales llegó a Villazón (sur), en Bolivia, y acompañado por una caravana de un centenar de vehículos recorrió 1 200 kilómetros por carreteras que son fruto de la gran obra constructiva desarrollada durante su mandato, que situó a ese país como el de mayor crecimiento de la región.

Miles de campesinos, mineros e indígenas, lo esperaron en los distintos pueblos que atravesó la caravana. Estuvo en Uyuni y el Salar, zonas ricas en Litio; y en Orinoca, donde visitó el rancho de adobe y paja en el que pasó su niñez.

Cerró su gira junto a Álvaro García Linera, con una concentración multitudinaria en Chimoré, el pueblo donde se forjó su liderazgo, en el Trópico de Cochabamba.

Así regresó, de la mano del pueblo, el líder depuesto por un golpe de Estado, cuyo ejemplo no pudieron borrar los usurpadores.