Luis Antonio Garrido Castellano. Foto: Ana Iris Figueredo Torres

Desde el año 2014, y como iniciativa de los trabajadores de la Agencia Sur de la Empresa de Seguridad y Protección de Las Tunas, (ESCAP), este colectivo escoge un día del calendario para estimular a los niños con padecimientos neoplásicos, casi siempre coincidiendo con el aniversario de natalicio de Fidel, para quien siempre fue una prioridad el bienestar de los niños y las niñas.

En esta ocasión y aunque con un matiz diferente, por realizarse en medio del enfrentamiento a la Covid 19, un grupo de trabajadores de la referida agencia ubicada al sur de Las Tunas, se dirigió hasta la vivienda del pequeño Luis Antonio Garrido Castellanos, en la circunscripción 61 de la comunidad de Cupeyes, quien padece de una enfermedad crónica.

Hasta este hermoso y natural paisaje de la geografía amanciera, acudió un grupo de trabajadores encabezados por Martha Tejada Arias, quienes hicieron entrega de varios artículos distribuidos en alimentos y regalos, cargados además de una gran dosis de amor que la alegraron la vida a Luis Antonio y su familia, quienes entre cortadas palabras, agradecieron al estado cubano y muy en especial a los trabajadores del ESCAP en Amancio, por su gesto altruista y humano para estimular  a estos niños con enfermedades de baja prevalencia.

Las personas con padecimientos crónicos tienen que lidiar de forma permanente con ellas, pero el ser humano tiene la capacidad de expresar sentimientos de diferentes maneras y proyectase en diferentes espacios a favor de la vida cotidiana.

Por eso es importante explorar las dinámicas de las vidas de estos pacientes, comprender cómo ellos participan en sus procesos de salud, y crear vías para potenciar su bienestar, la salud y garantizar en lo posible su calidad de vida.