Sala de rehabilitación en Amancio. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

La Sala de Rehabilitación del municipio de Amancio cerró su prestaciones a los pacientes y reorganizó el capital humano en función de las acciones para frenar el avance de la Covid_19.

Sus trabajadores, ni cortos ni perezosos aceptaron el nuevo reto, y atrás dejaron masajes y ejercicios para dedicarse a labores muy diferentes, con la convicción que donde quiera que estuvieran serían útiles.

Hoy regresan al servicio luego de días de intensa labor a Dennis Lastre Arcos, Licenciado en Terapia Física y Rehabilitación, le tocó estar en el Punto de Control, Pesquisaje y Desinfección a la entrada de la localidad, una misión completamente nueva, allí tuvo que tomar temperatura, datos generales de los viajeros, coordinar para enviarlos al Centro de Aislamiento Local, así como apoyar al equipo cuando hacia falta.

Confiesa que fueron jornadas difíciles donde la naturaleza también hizo lo suyo con lluvias intensas a veces, otras con un calor sofocante, pero había que trabajar, y hacerlo bien, porque había que proteger la entrada del municipio e impedir que llegaran personas enfermas y pusieran en riesgo la vida de los amancieros.

Caridad González Varona, es Defectologa en esta unidad de salud, y está feliz de volver al trabajo, de compartir con sus compañeros, luego de tres meses,  pero extraña a los amigos que le nacieron por esos días.

Los vecinos de la calle que le tocó pesquisar la conocían, la esperaban cada mañana,  y hasta la extrañaban, si alguna dificultad la alejaba de sus funciones.

Sobran historias para contar, razones de amor y compromiso por la tierra que les vio nacer, que mueven a trabajadores de la salud como Dennis y Caridad que aman sus profesiones, pero que no dudan un segundo si hiciera falta estar allí donde más útiles son.

Sala de rehabilitación en Amancio. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada