Hoy se ve con buenos ojos que se hayan eliminado limitaciones con la compra reventa de autos y viviendas que hubo durante muchos años, hoy pueden hacerse los trámites de estos bienes sin caer en ilegalidades como sucedía tiempo atrás.

El trabajo por cuenta propia también ha sido muy bien aceptado pues esta nueva opción de empleo es una fuente de ingresos personales que permite desarrollar las pequeñas empresas y con ellas la economía del país.

Las mayores preocupaciones se centran hoy en la venta de materiales de la construcción y los insumos agrícolas, el problema radica en los precios que aún no se corresponden con los  salarios de los trabajadores y con calidad de algunos productos que no están acordes con su valor.

En lo que se refiere a los insumos para el trabajo en la agricultura han bajado los precios de los mismos pero los campesinos abogan por buscar  que se les emitan créditos para su compra.

El criterio generalizado es que vamos bien, hay satisfacción por estos cambios en la política económica y social del país ahora ya montados sobre rieles y que poco a poco deben irse perfeccionándose para que se continué elevando la calidad de vida del pueblo.