En Cuba la principal divisa es el ser humano, en este verde caimán, la atención de sus hombres y mujeres es una prioridad y se le brinda garantía absoluta de sus derechos.

Aunque Estados Unidos se empeñe en decir lo contrario la realidad es otra bien diferente y no puede ser ocultada sale a luz con la fuerza del sol, pues son muchos los ejemplos del respeto a la dignidad humana.

Josefina Chávez, es una amanciera que se enorgullece de haber nacido en este país donde son incontables los esfuerzos y desvelos que realiza el estado por sus ciudadanos y destaca como la libertad de expresión, la atención a nuestros infantes, al adulto mayor, así como nuestro sistema penitenciario, son muestras palpables de cómo en Cuba se respetan los derechos humanos.

Jorge Luis Santana Socarrás, es un recluso que por su comportamiento se encuentra ahora en una granja abierta y  labora en la construcción de la cocina comedor del hospital “Luis Aldana Palomino” y destaca los beneficios del sistema penitenciario, como se le ha permitido obtener el doce grado, y como participan de actividades culturales, deportivas y recreativas como parte de su reinserción a la sociedad.

La creación de Casas de Abuelos, es otro ejemplo del respeto en Cuba a la dignidad de sus ciudadanos, expresa Luis Alberto Moré Linsey, aquí recibimos una adecuada alimentación, cuidados extremos, nos ofrecen actividades que nos permiten estar al tanto de la vida cultural, tenemos una profesora de Educación Física que viene con frecuencia y nos mantiene activos, además de una trabajadora social que se ocupa de cada uno de nuestros problemas.

Estos son ejemplos que por si solos hablan de la voluntad política del estado cubano que permite la satisfacción de su capital humano garantizando que se eleve a diario su calidad de vida, para hacer cumplir el pensamiento martiano que expresa…”quiero que la ley primera de la republica sea el culto de los cubanos a la dignidad plena del hombre”.