Los servicios de Salud Pública se mantienen en la comunidad de Riselda, aún en tiempos de Covid-19. Foto: Danay Naranjo Viñales

Poco más de medio millar de personas dan vida a un pueblito apartado de la geografía amanciera.

A varios kilómetros de la cabecera municipal, se encuentra la comunidad de Riselda, hasta donde llegaron los aires transformadores de la Revolución socialista nacida aquel Primero de enero, y que por estos días, en medio de limitaciones, regulaciones y medidas de prevención, patentiza su principio de que "en Cuba nadie está desamparado".

Hasta allí llegan los beneficios de un sistema social como el nuestro y no exento de dificultades y descontentos mantiene la atención a quien considera lo más importante: el ser humano.

Por ello, en tiempos de Covid-19 y ante la imposibilidad de que los moradores se trasladen con el objetivo de adquirir los recursos necesarios, las máximas autoridades locales diseñaron acciones para acercar los productos hacia esa demarcación.

De manera paulatina y en dependencia de la disponibilidad de recursos existentes en el municipio, se realiza la venta controlada de productos de mayor demanda, tales como cárnicos y recursos para el aseo.

Aquí también se vela por el cumplimiento de las medidas sanitarias, se realizan las audiencias y se pesquiza a los vecinos con particularidad en aquellos mayores de 60 años o con fragilidad en la salud.

Cada uno de los miembros del Grupo de Trabajo Comunitario, con el apoyo de representantes las organizaciones políticas y de masas de la zona garantizan la vitalidad de los servicios durante los actuales tiempos y velan porque cada vivienda tenga en su entrada la barrera de contención para el correcto lavado de las manos. Asimismo la UBPC enclavada en la zona apoya la alimentación del pueblo con sus producciones y colabora con los más necesitados.

Sin embargo, cabe señalar que en esta zona apartada se aprecian personas en las calle de forma innecesaria, reunidos en una esquina incluso, sin usar el nasobuco, hechos que no compensan las acciones que el gobierno realiza en aras de garantizar la salud de quienes habitan en lugares aparatados. Es inadmisible que a pesar de la situación que atraviesa el país con la presencia de la Covid-19, aún existan personas con acciones negligente.

Llegue hasta las zonas más apartadas de la geografía amanciera el llamado de atención y a la disciplina. En medio de las actuales circunstancias lo menos que podemos hacer es cumplir las orientaciones de forma correcta. Recordemos que solo así ganaremos esta batalla.