Cuba se llena con la sonrisa de sus niños. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Junio se viste con sonrisa de niño, y Cuba festeja por los rostros felices de sus príncipes y princesas.

Cuba se llena con la sonrisa de sus niños. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Ellos disfrutan despreocupados de la educación gratuita, del derecho a la salud, del acceso a la cultura, al deporte, de tener una familia, un nombre, ellos no conocen del frío de las calles, y del trabajo forzoso para subsistir que les roba la inocencia, y los hace crecer antes de tiempo.

Cuba, la isla del amor acoge en su regazo a sus infantes, les hace un guiño, y los protege con celo porque son su tesoro más valioso.

Para ellos trabajamos para crearles un futuro lleno de luz y esperanza donde crezcan como hombres y mujeres plenos.

Nuestros niños corren despreocupados por las calles, las plazas, los parques, porque sus padres los saben seguros y protegidos.

Ellos no saben de derechos, de leyes, de convenciones pero no les hace falta los tienen garantizados porque el Estado se ha encargado de firmarlos para que crezcan felices lejos de todo lo que pueda entorpecer sus sueños.

Cuba es el paraíso de la infancia, por eso cada junio se viste de niño para salir a conquistar con su inocencia y su sonrisa el futuro de la Patria.

Cuba se llena con la sonrisa de sus niños. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada