Donante de sangre. Foto: Ana Iris Figueredo Torres

Donar sangre es un gesto altruista que de forma voluntaria realizamos los cubanos con el objetivo de salvar vidas humanas, lo cual identifica y enaltece nuestros valores de humanidad.

En el municipio de Amancio, localizado al sur de la provincia de Las Tunas, están registrados 642 donantes, dedato que denota la incorporación paulatina de los amancieros a tan noble tarea.

Por eso desde los 17 años Rodrigo García Jiménez, residente en esta localidad se inicia como donante voluntario de sangre como parte del llamado de solidaridad hecho por el país para brindar ayuda médica a Perú, cuando fue afectado en 1970 por el terremoto más catastrófico, que arrojó más de 100 000 muertos. 

Para este amanciero, donar su sangre es un compromiso ineludible con la Revolución, la humanidad y consigo mismo, convicción que se propone transpolar a las nuevas generaciones.

Mensualmente el banco de sangre de esta localidad del sur de Las Tunas, aporta a la industria 160 litros mensuales para cumplir al año con los Mil 920 planificados.

Todo este sacrificio, en el que vale aclarar, no media interés monetario alguno, no es en vano, pues a partir de estas y mediante su procesamiento se obtienen los hemoderivados con diferentes aplicaciones en tratamientos médicos, con mayor énfasis en estos tiempos de Covid 19 .
 
Por eso en esta jornada que anualmente se realiza del 7 al 14 de junio, es indispensable reconocer la actitud de estos hombres y mujeres que como Rodrigo, contribuyen a mejorar la salud de nuestros semejantes y aportan al desarrollo farmaceutico en Cuba.