Liseth Rodríguez Frómeta, asistente judicial del Tribunal Popular Municipal de Amancio. Foto: Niria Isabel Cardoso Estrada

Como la balanza que representa justicia e igualdad son los juristas  amancieros, entre los que componen este gremio se encuentra Liseth Rodríguez Frómeta, una asistente judicial del Tribunal Popular Municipal de Amancio, cuya misión es devolver al camino correcto a quien alguna vez perdió el rumbo.

Esta muchacha se enorgullece de su labor porque la sabe importante y se le vuelven cercanos esas personas a las que atiende porque desea que se rediman y se reinserten a la sociedad para que vuelvan a enfilar el rumbo.

Comenta que mantiene el control de quienes salen en libertad condicional u otro beneficio, para que mantengan una buena conducta en su comunidad, y centro laboral.

Forma parte de su trabajo vincularlos al empleo, y en los tres años que labora en el Tribunal ha tenido muchas experiencias gratificantes, los ex reclusos que atiende muestran su afecto por la manera en que llegan a ellos como les tramitan sus inquietudes, y les agradecen la preocupación.

Para ella ser asistente judicial, más que un empleo o una manrea de ganarse la vida, es una labor social, muy humana, y yo ella se siente útil a la sociedad.

Hace tres años la acogieron en el Tribunal Popular Municipal de Amancio donde se siente a gusto pues el colectivo la hace crecer a diario con su experiencia.

Y ahí está Liseth, entre togas y con la balanza de la justicia e igualdad, ayudando, controlando, encaminado y redimiendo a quien torció el rumbo, esa es su misión y la de quienes integran el ejército de juristas para hacer honor a la valentía y el arrojo de quien los identifica Ignacio Agramonte y Loynaz.