La política demográfica brinda especial atención  aquellas madres con tres o más hijos menores de 17 años. Foto: Danay Naranjo Viñales

El complejo escenario económico por el que transita nuestro país obliga a adoptar varias medidas que permitan enfrentar el recrudecimiento del bloqueo impuesto por el gobierno de las Estados Unidos, al que se suman los efectos de la Covid-19.

Sin embargo, llama la atención que en medio de esas limitaciones, e incluso carencias, que enfrentamos día a día, el gobierno cubano brinda especial atención a programas priorizadas como la construcción de viviendas y dentro de esta, a la política demográfica.

Se trata de un beneficio que llega a aquellas madres con tres o más hijos menores de 17 años y que en el municipio actualmente reciben los primeros doce casos, de los 128 identificados, con diferentes situaciones constructivas sus casas. Sólo por ese concepto se dispone de un total de 229 mil pesos.

Vale aclarar que a este programa pueden acceder todas las madres que reúnan el único requisito, pues los ingresos per cápita del núcleo familiar no influyen en la determinación del presupuesto destinado a cada acción constructiva pues el financiamiento lo asigna de forma diferenciada Ministerio de Finanzas y Precios.

Hasta hace dos años la falta de una vivienda confortable constituía la principal excusa de las mujeres ante el bajo índice de natalidad. De ahí que el apoyo a las madres con familias múltiples representa una de las medidas implementadas en Cuba para estimular la procreación.

Lo cierto es que la política de la vivienda es una prioridad en nuestro país. Como parte de ella la atención a las familias múltiples es esencial. Por ello se suma a los tres elementos tradicionales que forman parte de ese mecanismo creado para beneficiar a quienes más lo necesiten: la vía estatal, esfuerzo propio y entrega de subsidios.

Enhorabuena y larga vida a esa iniciativa que se consolida y que ratifica el carácter social de nuestra Revolución, esa que no deja a nadie desamparado.