La base al monumento erigido al líder azucarero Amancio Rodríguez Herrero en esta sureña localidad tunera, sirvió de escenario para la  realización de la Tribuna de las mujeres contra el bloqueo.

Una nutria representación de féminas se reunió en este lugar histórico para condenar ese engendro que ha tratado de rendir por hambre, enfermedades y todo tipo de carencias al pueblo cubano hace ya más de cinco siglos.

Zenia Arias Tartabul, en representación de los trabajadores del sector de la salud, se refirió a este acto cruel y a la necesidad de eliminarlo, pues niños con enanismo, dejan de recibir sus tratamientos hormonales por este feroz bloqueo, así como los pacientes con cáncer reciben sus medicamentos gracias a los titánicos esfuerzos de la Revolución.

Rosa María Hernández Castillo, trabajadora de deportes, expresó como se les imposibilita la adquisición de medios e implementos para el desarrollo de las distintas disciplinas y el entrenamiento de los atletas de alto rendimiento.

Aurora Pérez, jubilada y Elsida Espinosa, perteneciente a la rama  agropecuaria, también condenaron al Imperialismo por los daños y perjuicios causados a los cubanos durante tantos años.

Durante la vista oral y pública, el Tribunal integrado por Enrique Hernández Mesonet, Reina Villalobos Gracia y Marbelis León Montes de Oca, condenó al gobierno de los Estados Unidos  por su política de doble rasero contra Cuba, exigió la liberación de Ramón, Fernando, Antonio y Gerardo, así como el regreso de René a su Patria  y la indemnización al pueblo por los daños que ha causado el bloqueo.