Gracias a la maravillosa idea y excepcional visión de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, nacieron un Ocho de Octubre de 1987 los Joven Club de Computación.

En sus inicios arrastraron a niños ávidos de conocer y explorar ese mundo desconocido y cuando han pasado más de dos décadas muchos de quienes laboran en esas instituciones son aquellos pequeños.

A la vuelta de los años se hacen imprescindibles y están felices de haber logrado tantos reconocimientos en tan corto tiempo y haber cumplido con la misión de contribuir a proporcionar una cultura informática a la comunidad.

Los Joven Club de Computación se convierte en una herramienta importante de trabajo que abre las más diversas posibilidades para el desarrollo de la sociedad.

Ellos son aliados de niños, adolescentes, jóvenes y adultos mayores que ven aquí el lugar acogedor al que pueden asistir para saciar la necesidad de saber.

Se convierten en una opción de aprendizaje que llegó para quedarse y una forma amena y atractiva de recreación sana, culta y útil, que se une a la aspiración convertirnos en el país más culto del mundo pues desde el más avezado informático hasta el obrero es capaz de manipular una computadora.

La computadora de la familia cubana está de fiesta y no es para menos, pues se enorgullece de ser una ventana que se abre al futuro.