Testimonios sobre Heberprot-P

Experiencia camagüeyana en la extensión del programa de atención integral del paciente con úlcera del pie diabético y uso del novedoso medicamento

Foto del autor El doctor Yanor Agüero Alfaro, residente en Angiología, aplica el medicamento al paciente Omar Lastre Cruz.

"Con este tratamiento y el cariño de la doctora Maidelis ya me siento prácticamente curado", asegura el anciano Ricardo Mojena Mojena, mientras se le aplica en su pierna derecha una nueva dosis de Heberprot-P, medicamento que favorece la cicatrización de las úlceras diabéticas y reduce el riesgo de amputación.

Hombre forjado en el duro trabajo cañero en la comunidad de Las Tusas, en Florida, Camagüey, Mojena sufre a los 79 años las dolencias de una diabetes que se reflejan con especial rebeldía en sus extremidades inferiores: "Esa lesión era profunda y ancha, casi me llegaba al hueso. Como ve, ahora está casi sana".

Testimonios similares ofrecen cuantas personas acuden a la doctora Maidelis Cisneros Armenteros, especialista en Medicina General Integral y diplomada en el empleo del Heberprot-P, quien con profesionalidad los atiende en su consulta del Policlínico Concepción Agramonte Boza.

"Aquí los pacientes entran con un rostro y se van con otro", afirma la joven médica, para ilustrar el cambio que se observa en el estado de ánimo por la evolución favorable de las lesiones, a medida que avanza el tratamiento con el novedoso medicamento biotecnológico cubano, único de su tipo hasta ahora en el mundo.

La institución floridana, que atiende un universo de más de 33 000 habitantes, sobresale a instancia nacional por los niveles de incorporación de pacientes diabéticos al uso del Heberprot-P y por los frutos que ya se aprecian en cuanto a curación y disminución de las amputaciones.

ACERCAR EL PRODUCTO AL ENFERMO

El ejemplo anterior es apenas una muestra del empeño puesto en tierra camagüeyana para extender tan promisorio y humano programa hasta el sistema de atención primaria de salud, con el loable propósito de acercar el tratamiento al paciente, en su mayoría de avanzada edad, y evitarle así molestias secundarias.

"Ello permitió cerrar el pasado calendario con 521 diabéticos incluidos en el programa (340 más que lo alcanzado en el 2010), lo que nos ubicó entre las provincias del país con mejores resultados", afirma la licenciada Maurilys Acosta Nápoles, una de las promotoras en la Dirección Provincial de Salud.

Si en el 2010 la terapia se circunscribía prácticamente a los hospitales (los que llegaron a concentrar el 75 % de los casos), la correlación cambió de manera significativa al año siguiente, con el 56 % de los pacientes atendidos en las 31 áreas de Salud diseminadas por toda la provincia.

"De esta forma —ratifica el doctor Raúl Romay Buitrago, coordinador del programa en Camagüey— se logra que solo los casos más graves ingresen a los hospitales, mientras se estandarizan las condiciones de aplicación del producto en los policlínicos".

Jefe del Servicio de Angiología en el Hospital Universitario Manuel Ascunce Domenech, el doctor Romay acumula suficiente experiencia como para evaluar en su justa medida al Heberprot-P.

"La biotecnología cubana ha puesto en nuestras manos una valiosa arma de trabajo, tal vez nunca soñada por los angiólogos de Cuba, y quizás del mundo, para el tratamiento de la úlcera del pie diabético, cuyo manejo ha constituido por muchos años un verdadero reto para la especialidad".

EL GRATO PODER DE LA INTEGRACIÓN

Uno de los desafíos más importantes para enrumbar el programa, fue proponerse llegar a la mayor cantidad posible de diabéticos camagüeyanos, cifra que asciende a unas 35 000 personas (alrededor del 5 % de la población provincial), a través de una pesquisa activa en ciudades, pueblos y comunidades.

"Algo que parecía imposible, recuerda el doctor Deybis Sánchez Miranda, vicedirector de Asistencia Médica y Social, pudo concretarse gracias al sistema de trabajo logrado entre Salud Pública, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, la Universidad Médica y las organizaciones de masas del territorio".

Unido a ello se procedió a extender el servicio al sistema de atención primaria de Salud, lo cual conllevó la formación de los recursos humanos necesarios en cuatro versiones del Diplomado Atención integral al paciente diabético y uso del Heberprot-P, del que egresaron 74 especialistas.

El doctor Deybis explica que de los pacientes que en Camagüey concluyeron el tratamiento con Heberprot-P durante el 2011, se logró granulación completa en más del 85 %, "lo cual es una señal inequívoca de curación y de buena respuesta".

Ese resultado va acompañado de una considerable disminución de las amputaciones. Además de lo que representa para el paciente y su calidad de vida, significa también un ahorro en la actividad quirúrgica, en la hospitalización, en el uso de antimicrobianos y desde el punto de vista de la seguridad social.

"Poner la alta tecnología o el gran producto terminado en la comunidad, como ha ocurrido con el Heberprot-P, constituye el éxito más importante que pueda tener cualquier investigación".