La apertura del trabajo por cuenta propia en Cuba responde a la actualización de su modelo económico y al reordenamiento que debe existir en el país para lograr procesos productivos eficientes a partir de la racionalización de la fuerza de trabajo con la disponibilidad de plazas.

En Amancio esta actividad se encontraba deprimida tal vez por desconocimiento o reticencia de algunas personas a ejercer un empleo fuera del área estatal.

Hay que decir que esta localidad ahora exhibe otra imagen pues se observa una tendencia al aumento de los incorporados  a esta modalidad, pues en septiembre del año 2010 solo se habían emitido 307 licencias y según autoridades de la dirección Municipal de Trabajo hoy 736 personas ejercen las distintas opciones aprobadas en el país.

Las actividades de vendedor-elaborador de alimentos y carretillero-vendedor de productos agrícolas, son las más demandadas por la población aunque también se han otorgado para ejercer como arrendatarios de viviendas, cocheros, bicitaxeros, peluqueras y barberos, entre otras.

El impacto ha sido positivo. Quienes se han acogido a esta disposición la  ven con buenos ojos por lo que puede representar en materia de ingresos al país y a la económia familiar, así como la posibilidad para quienes hayan quedado disponibles.

Además, muchos coinciden en que poco a poco se han visto algunas flexibilizaciones en este sentido; no obstante aún persisten muchas insatisfacciones con el tema del 10 por ciento a abonar, los impuestos, la falta de un mercado para adquirir productos, bienes e insumos necesarios para ampliar sus negocios y los altos precios de productos como el azúcar.

El empleo no estatal con sus pro y sus contra se encamina ahora como todo nuevo proceso necesita ir amoldándose a las características de cada lugar y a partir de la consolidación de esta alternativa de empleo que propicia una forma de estimular las pequeñas empresas y su aporte al bienestar social.