Leandrys de la Cruz Castillo, director de Bandec en Amancio

Desde hace varios días toda Cuba se encuentra inmersa en el proceso de emisión de tarjetas, asociadas a cuentas denominadas “en dólares americanos”. Trámites derivados de la apertura en todo el país de tiendas para comercializar solo en monedas libremente convertibles.

En el caso de nuestro municipio, las sucursales de los bancos de Créditos y Comercio y Popular de Ahorro, se suman al desarrollo y a las facilidades que brindan estas cuentas para los clientes.

Según explican directivos locales, las personas naturales interesadas en abrirse una cuenta en MLC, como comúnmente se les llama, deben presentarse en  cualquier sucursal solo con su carnet de identidad y solicitar el referido servicio. Ello sin llevar dinero en efectivo, porque son cuentas que se abren con saldo cero.

Válido aclarar que en el caso de BANDEC, los clientes pueden solicitar su tarjeta mediante la aplicación Tranfermóvil, lo que permite no presentarse en la sucursal bancaria y recoger su rótulo en el plazo de 15 días, que es el establecido.

A decir de Leandrys de la Cruz Castillo, director de Bandec en Amancio, entre las características de estas cuentas figura el poder recibir transferencias desde el exterior y por la vía de remesas que tiene establecido Fincimex, así como, acudir al cajero automático y extraer dinero en CUC.

En este último caso, sería al tipo de cambio que tenga el banco en ese momento con respecto al dólar norteamericano.

Asimismo permite recibir transferencia entre personas naturales, ya sea en efectivo o desde otra cuenta en divisas, que puede ser tanto en dólar norteamericano como en otras monedas, dígase euros, dólares canadienses, libras esterlinas o francos suizos.

A pocos días de su puesta en vigor, la apertura de cuentas en moneda libremente convertible constituye otra muestra de las alternativas que busca el gobierno cubano para enfrentar el principal cerco que frena nuestro desarrollo y privan al pueblo de un grupo de posibilidades: el bloqueo económico del gobierno de los Estados Unidos.

Si bien es cierto que la economía cubana atraviesa momentos tensos, para nadie es un secreto que siempre existe una "opción B". En esta ocasión se trata de un proceso sencillo y más fácil para los cubanos, que permite la entrada al país de cualquier moneda siempre en beneficio de la mayoría.