Con más de 700 hectáreas por plantar de caña, el municipio de Amancio muestra atrasos en el plan de la etapa. Foto: Danay Naranjo Viñales

Plantar la mayor cantidad de hectáreas de caña posible, que garanticen la materia prima suficiente para zafras posteriores, constituye no solo una prioridad para el país, sino una necesidad imperiosa para los trabajadores de la unidad empresarial de base Atención a Productores Agropecuarios en el municipio de Amancio.

Sin embargo, las cifras actuales de cumplimiento ante el compromiso contraído para el actual año, y para la  campaña de frío, distan mucho de satisfacer dichas expectativas, según explicó Carlos Ramos, director de la referida entidad.

"Para el año 2020 nos propusimos plantar 3 mil 246 hectáreas de caña, de ellas tenemos  en estos momentos un total de mil 286, lo que representa el 36%. Con relación a la meta del periodo de frío la meta es de sembrar 974 hectáreas y hasta hoy existen solo 256. Ambos planes son ambiciosos pero durante los últimos meses del año intensificaremos las acciones para cumplirlo o al menos  avanzar lo más que podamos."

Entre las principales causas que impiden el avance de las acciones, el directivo enumeró la alta de combustible, dificultad que presentan desde el mes de septiembre del 2019.

"El último cuatrimestre del año pasado y el mes de febrero del actual calendario, la situación con el combustible fue desfavorable. El periodo septiembre- diciembre trajo aparejado atrasos en la preparación de tierra para el cultivo, lo que representa un reto que aún no cumplimos. Hemos trazado nuevas estrategias, conversamos con los trabajadores, realizamos competencias…, buscando alternativas que conduzcan a mejores resultados pero ha sido imposible."

El directivo reconoció que presentan lagunas en la utilización de la maquinaria. En ese sentido, dijo,  hoy tienen una nueva visión que incluye la implementación del doble turno para explotar los equipos las 20 horas establecidas, o al menos al 80%.

Que el central amanciero se sume a las próximas zafras en la provincia de Las Tunas depende, en gran medida, del cumplimiento del actual plan. En ese empeño no resultan suficientes las brigadas existentes en cada unidad productora.

Tampoco la disponibilidad de combustible constituye la única causa de los atrasos, menos en tiempos complejos cuando se llama a la búsqueda de alternativas como el empleo de métodos tradicionales en actividades como esta.

Se impone romper esquemas tradicionales y trazar sistemas de trabajo a la altura de los actuales tiempos y, sobre todo, en correspondencia con la economía del país.