Polo productivo El Almiquí en Amancio. Foto: Danay Naranjo Viñales

El polo productivo El Almiquí, ubicado en el sureño municipio de Amancio, constituye un colectivo de obligada referencia cuando se habla de resultados positivos en la producción de alimentos.

Bajo el principio de sacarle a la tierra lo mejor de sí, estos hombres reciben el sol de cada mañana con el sudor en su frente, muestra de su empeño por garantizar la comida del pueblo, principalmente en los tiempos complejos que vivimos.

Según explica, el joven Raidel Bonito Guerra, quien en estos momentos dirige el referido colectivo, perteneciente a la unidad empresarial de base Empresa Agropecuaria el terreno tiene una extensión total de 90 hectáreas de tierra, de las cuales 45 están cubiertas de plátano, 3 de yuca, 1 de fruta bomba destinados a la población amanciera. El resto se alista para plantar cultivos varios, la mayoría de ciclo corto, en correspondencia con la demanda que hoy tienen el país.

Ante la escasez de las lluvias propias de la etapa, como iniciativa para el riego estos valeros hombres se abastecen de una turbina que bombea poco más de 2 litros de agua por segundos con lo que siembran  diariamente entre 2 y 3 surcos.

Entre las proyecciones para la siembra está cubrir el terreno disponible de alimentos como la yuca, frijol, maíz, calabaza, fruta bomba. Para ello, tienen la fuerza de trabajo completa y la mayor disposición de trabajar mientras se pueda con el empeño de todos para incrementar la siembra y la jornada.

Integrado por hombres en su mayoría jóvenes, el polo El Almiquí se ratifica como una unidad donde prevalece el sacrificio y la entrega de los trabajadores, esos que por estos días apuestan por sacarle más a cada surco y multiplicar las entregas para el pueblo. Conscientes de que es su aporte en esta batalla contra la Covid-19.