Patio de Yudith. Foto Ana Iris Figueredo Torres

Garantizar la alimentación de un pueblo no es tarea nada fácil, más si se interpone un recrudecido bloqueo económico y financiero, aunque para los cubanos este escenario no es novedoso, luego de más de 6 décadas, que ser perjudicados por esta brutal e inhumana política a la que nos somete los gobiernos del norte.

Pero nuestra voluntad es resistir y continuar adelante, pese a las diversas limitaciones a las que somos expuestos.

Hoy hay que decir que el país enfrenta una pandemia altamente letal y con resultados satisfactorios, a pesar que ni por un segundo, el gran imperio ha dejado a un lado su intento de asfixiarnos.

Es el momento de mantener la unión y sobre todo la creatividad y el deseo de echar pá lante, como decimos en buen cubano. Desde nuestros barrios, nuestras viviendas, y siempre que exista ese pedacito de tierra o espacio, debemos fomentar la producción de alimentos.

Patio de Arida Ruiz. Foto Ana Iris Figueredo Torres

Esta es la razón por la que la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), del municipio de Amancio, de conjunto con el Programa de la Agricultura Urbana y Familiar, se inserta en el proyecto “60 aniversario, Mi patio Produce”, movimiento al que se incorporarán paulatinamente todos los Consejos Populares de esta localidad.

Según está conveniado, la Agricultura Urbana, facilitarán 17 variedades de semillas, además de ejemplares de aves como el pollo campero y rústico, razas muy resistentes, aunque se pueden insertar otras crías como la de pavo, patos y todo tipo de ganado menor, para así materializar el propósito y fomentar desde el barrio, parte de los alimentos a consumir.

Hasta la fecha ya se han identificado 25 patios, entre ellos está el de  Yudith Maribel Arias Pérez, residente en el Consejo Popular Cero Uno, en el que se pueden encontrar además de plantas ornamentales, un huerto con especias, arboles frutales y una cria de gallinas, que apoyan la alimentación de su familia.

También está el de Arida Ruiz, en el reparto Progreso de esta misma demarcación, donde el gusto, la higiene y el deseo de hacer, van de la mano, y donde también existe una gran cría de pavos, gallinas, cerdos, así como algunos arboles frutales y plantas medicinales.

En fin el llamado es a que cada cual y siempre que le sea posible, siembre algunas matas de yucas, intercaladas con boniato, calabaza, tomate o cualquier otro cultivo para de esa manera aprovechar el espacio y disponer de más alimentos para la familia.

Recordemos que todo es aprovechable y puede constituir una vía para solucionar muchos de los problemas que hoy nos aquejan. Es hora de desempolvar todos esas ideas que surgieron en los años 90, cuando atravesamos por el llamado periodo especial y buscar soluciones a los problemas partiendo de  nuestras propias iniciativas.