Transporte privado en Las TunasQuienes hayan viajado en algún camión particular probablemente habrán escuchado frases como “a ellos nadie los controla”, “hacen lo que les da la gana”, “pagar tanto para ir incómodos”; y toda una serie de quejas de la población, acompañadas de espeluznantes historias de accidentes ocasionados por la falta de seguridad o por la irresponsable actitud de estos choferes en la vía.

Unidos para el control

En los últimos meses se han reforzado las exigencias para los porteadores privados de transportación masiva de pasajeros, enfatizando en el confort, las condiciones técnicas del carro y la experiencia de los choferes.

Ahora, para adquirir la licencia operativa que les permita ejercer legalmente dicha actividad, los aspirantes deben certificar a lo sumo tres años de experiencia como conductor de vehículos y ser capaces de transportar masivamente a personas. Además, si tienen un historial negativo con un elevado número de multas de alta peligrosidad, no se les otorga la licencia, explica Reynaldo Reyes Silva, director provincial de la Unidad Estatal de Tráfico (UET) de Las Tunas. Otra novedad importante, subraya, es que el titular del vehículo y su empleado deben firmar un contrato que defina derechos y deberes de ambos; ahí, por ejemplo, acuerdan asuntos importantes para la seguridad como el respeto al régimen de trabajo y descanso del chofer.

dtor emp rev tecnicaEl correcto estado técnico del vehículo sigue siendo uno de los principales aspectos para tener en cuenta, tal como refiere Roy Luis Fraga Acosta (en la foto), jefe de la planta en la provincia de la Empresa de Revisión Técnica Automotor. “Entre los requisitos, figuran el acondicionamiento interior, exterior, frenos, dirección, luces y transmisión”, dice.

“El rigor en el tema de los privados viene porque son carros de muchos años de explotación, además como no están diseñados para transportar personal, sufren adaptaciones o variaciones en las piezas, y evidentemente el confort no es el mismo que el de una guagua. En algunos camiones, los bancos son de hierro y pueden tener filos cortantes, por ello es obligación cuidar de esto así como de la separación que deben tener los asientos y la capacidad”, agrega.

Fraga Acosta insiste en que escapa de su responsabilidad las variaciones que al salir de allí puedan hacerle al vehículo y como constancia de su trabajo archivan copias con lo evaluado. Por eso, para evitar que ilegalidades como esas sigan cometiéndose, después de la revisión técnica del popularmente conocido como “Somatón”, los titulares deben someter sus vehículos a un chequeo adicional en la UET en los 30 días hábiles siguientes.

A partir de este año la recalificación ha adquirido mayor relevancia dentro de las exigencias estipuladas a los conductores del sector no estatal. Al proceso de trámite para adquirir su licencia operativa, se le agregó el requerimiento de las recalificaciones periódicas en la Escuela de Educación Vial y Conducción; así como un examen físico, psicológico y teórico de conducción cada dos años que se realiza en Inspección Estatal.

“En el caso de los particulares se nos hace más difícil su presencia aquí. Para ello nos ayudan en la vía los inspectores que exigen el carnet de recalificación y si no lo poseen son multados”, comenta Jorge Luis Núñez Rondón director de la Escuela de Educación Vial y Conducción.

Más cerca de la vía

Por supuesto que cualquier procedimiento legal se vuelve nada sin el rol de los inspectores, pues ellos deben ser los agentes fundamentales en el control en las vías. “En caso de que los transportistas violen lo estipulado se les aplican multas de 700 hasta mil 500 pesos y de no cumplir con la sanción y acumular multas se les retira la licencia operativa”, enfatiza Luis Antonio Marrero Guerra, director de Supervisión en Inspección Integral.

Expone además que la eficiencia de los inspectores es altamente controlada y si cometen violaciones afectan su remuneración económica y ponen en la cuerda floja su permanencia en el trabajo. Este grupo, compuesto por once inspectores de tránsito, labora fundamentalmente en las salidas de la cabecera municipal y tiene la tarea de verificar si el medio de transporte, de carga o pasajeros, está apto para prestar servicio mediante una revisión.

No obstante, los registros de la UET alertan que junto a los vehículos legalmente autorizados para la transportación masiva de pasajeros otros lo hacen ilícitamente. Al respecto, Annerice Velázquez Pérez, jefa directa del grupo de inspectores integrales para el transporte, reconoce que evidentemente deben reforzar el control hacia quienes desobedecen la ley.

hubert gesto tamarit camioneroCamioneros entrevistados en la terminal ferro-ómnibus de Las Tunas confirmaron que se ha recrudecido el control sobre ellos, calificándolo de asfixiante y desproporcionado con respecto a sus homólogos estatales.

“Los inspectores controlan de todo, la capacidad, los documentos, el confort del carro, y si te cogen uno de pie son multas y no entienden de razones”, corrobora Reynier González. Sus quejas con relación a que las guaguas estatales “roban todo el personal” son una señal de la necesidad de establecer un procedimiento que respete el orden de llegada de cada vehículo a la terminal sin demeritar el derecho del pasajero de viajar en el carro que desee.

A ello Fernando Marrero Pupo, jefe del Órgano Provincial de Seguridad e Inspección Estatal, responde que la atención se centra en los camiones particulares porque el número de fallecidos y lesionados por accidentes en su caso es mayor que en otro tipo de vehículos. “Por esta razón a partir de enero se constituyó un grupo de trabajo integrado por la Unidad Estatal de Tráfico (UET), la planta de revisión técnica automotor, el registro de vehículo del Ministerio del Interior, la Empresa Provincial de Transporte e Inspección Estatal, para determinar su estado técnico y la seguridad en ellos”.

“En lo que va de año se han inspeccionado 172 medios y se retiraron 110 vehículos por deficiencias y violaciones que les impedían seguir circulando. 97 solucionaron sus deficiencias”, afirma el también jefe de la comisión técnica de la seguridad vehicular. “Evidentemente, opina, la disciplina y el confort de este tipo de transporte ha mejorado en los últimos tiempos”.

adis la aforadoraAdis Martínez Ventura, aforadora del “Ferro-ómnibus”, coincide con esta última afirmación, aunque señala negativamente la ausencia de un inspector a tiempo completo con ellas en la terminal desde que se formaron los inspectores integrales. “No obstante nosotras controlamos que los papeles de los camioneros estén actualizados y si no están al día no se les da salida de la terminal”, señala.

Un camino largo se recorre en el empeño de lograr la seguridad en el transporte y varias son las entidades relacionadas que juegan su papel en esa tarea. Pero donde termina el control comienza la conciencia de todos: por una parte los choferes que no ven en la ayuda al pueblo el objetivo de su trabajo y por otra los mismos viajeros a veces incapaces de exigir sus derechos de comodidad y seguridad por un elevado precio.

Infografía: Transporte masivo

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