Dos premios Memoria Viva para Las Tunas
Dos premios Memoria Viva para Las Tunas

Las Tunas: Dos representantes tuneros, la agrupación músico danzaria Raíces Soneras y el repentista Carlos Escalona Labrada, recientemente fallecido, merecieron el Premio Memoria Viva 2016, en las categorías de preservación de tradiciones y personalidades, respectivamente, entregados el 19 de octubre en el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello.

Es la segunda vez que ese grupo, integrado por la familia Miranda, obtiene el lauro. Se le reconoce que por más de dos décadas ha sabido salvaguardar las esencias más puras del son tradicional, a través de instrumentos propios del género como la tumbandera y la cartapila. El jurado elogió esos valores así como la acción del colectivo en pos de preservar otras costumbres campestres propias del poblado de San Joaquín, en el municipio de Majibacoa, donde reside, y de muchas zonas rurales del país.

Fiel participante de la Jornada Cucalambeana, el grupo nació en 1991 cuando la promotora cultural del barrio, Eloísa González, vio el potencial que naturalmente florecía en los Miranda, que de generación en generación se transmitían el apego por la música campesina.

A lo largo de su trayectoria han recibido otros reconocimientos como el Premio Provincial de Cultura Comunitaria y la Beca de Creación para la Cultura Nacional Tradicional. El Festival del Caribe (Santiago de Cuba), y las fiestas de Arte Popular en Ciego de Ávila y la Iberoamericana en Holguín saben de lo auténtico de su sonoridad.

Carlos Escalona Labrada, con 85 años, falleció en Camagüey un día antes de que se entregara este lauro. Era el más longevo de los repentistas tuneros. De su padre bebió el amor por improvisar, cantar y escribir décimas. Su trayectoria inicia en la década del 50 del pasado siglo cuando empezó en Radio Victoria a entonar versos octosílabos que eran anuncios publicitarios de varios productos y servicios. A ese medio lo unió una gran relación.

La Jornada Cucalambeana lo conoció desde su segunda edición en 1968, y desde entonces resultó uno de sus mejores exponentes. Cuando en el 2004 en Las Tunas iniciaron los primeros intentos para formar talleres de repentismo infantil, él aportó a esos esfuerzos. Conocido como el Indio de Caisimú, por el lugar donde nació en el municipio de Manatí, Carlos desarrolló su carrera en activo durante siete décadas, en las cuales tuvo momentos cumbres como compartir escenario con Justo Vega y ser miembro del Conjunto Cucalambé.

El Premio Memoria Viva, organizado por el Instituto Juan Marinello, se le entrega a personalidades e instituciones con una labor destacada en el rescate y preservación de las tradiciones del país. En el actual año el jurado evaluó unas 60 propuestas, entre las cuales otorgó 35 lauros.

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