Guevara y Maceo, la vida y el 14 de junioGuevara y Maceo, la vida y el 14 de junio

Las Tunas.- Noventa años es bastante tiempo en la existencia de un ser humano y justamente eso, cuatro décadas más allá de la llamada media rueda, estaría cumpliendo el rosarino universal que apostó su suerte a Cuba desde la primera vez que vio a Fidel.

Antes, había nacido, crecido y hasta muerto el Titán de la fuerza en la mente y el brazo, con su carga de más de 600 acciones combativas y su cuerpo marcado por 26 cicatrices de guerra.

Ambos nacieron el 14 de junio. Cada uno de ellos con los esfuerzos del tiempo que les tocó vivir, y una pasión indomable por la libertad y el derecho de los pueblos a escoger su camino. Por eso, por la entrega ilimitada a los principios y la determinación de no mendigar porque es propio de cobardes, nadie duda que estén anclados entre lo más noble de la verdad y la leyenda de la Historia de Cuba.

Murieron en edades distintas. El uno, con apenas 39 años cumplidos; el otro, de cuyo deceso se han tejido más de 20 versiones, dejó este mundo cuando marcaba sus primeros 51 almanaques, hace ya de ese suceso de 1896 en Punta Brava, nada menos que 122 diciembres.

Hombres de grandes amores, mayúsculas decisiones personales y madres amantísimas. Dueños de una determinación a prueba de balas y protagonistas de páginas ilustres de la resistencia y la victoria; lo mismo aupando la dignidad del país en los Mangos de Baraguá que en el llamado desde la gran humanidad que decía basta y echaba a andar.

Hoy muchos seguimos sus pasos. Algunos estudiamos las lecciones que de ellos nos alcanzan en estos días de más Internet y menos abrazos; otros vuelven la mirada al mundo para ayudar; y todos, atendemos a la sentencia virtuosa de endurecer el corazón, sin perder la ternura.

Junio les convoca. Transcurren jornadas de homenaje, lo mismo en la casa natal de la otrora calle Providencia No 16, en la más indómita de las ciudades cubanas, que en el Cacahual o en La Higuera, el lugar de encuentro de cientos que peregrinan buscando a San Ernesto para pedirle a la "almita del Che".

Antonio Maceo y Ernesto Guevara, dos estirpes llegadas en junio, para alentar, convocar y enternecer.

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Fuente: 26 Digital

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