Incorporar  estudiantes al trabajo en el campo es una misión del sector educacional en Cuba, con importantes logros para la agricultura.

Basado en un precepto martiano de interrelacionar el estudio con el trabajo, cada curso escolar las escuelas de las enseñanzas Secundaria y Técnico Profesional, se vuelcan hacia la tierra para aportar su grano de arena y sacarle lo mejor de sus frutos.

En Amancio, ya iniciaron dichas labores en el Centro Mixto "Juan Manuel Ameijeiras" y el próximo lunes lo hará la Secundaria Básica "Luis Manuel Rodríguez".

Los alumnos de ambas enseñanzas trabajarán en huertos y organopónicos de este sureño municipio de la provincia de Las Tunas. Entre las principales labores figuran la siembra, trasplante y cosecha de las especies que estén en producción.

Asimismo, mantendrán labores socialmente útil en los planteles, con el objetivo de promover el cuidado de la Base Material de Estudio (BME)  y de higienizar las áreas aledañas para evitar la proliferación de enfermedades.

Los estudiantes de séptimo grado, por vez primera, se enfrentarán a esta experiencia cubana que los enseña a conocer más detalles relacionados con la agricultura, una de las principales fuentes de ingresos en esta localidad.

Este es el camino a transitar con ayuda de sus profesores,  teniendo en cuenta que también es una salida medular en su formación vocacional.