Producción de alimentos, opción laboral. Foto: Danay Naranjo Viñales

Cuando la situación epidemiologica del municipio comenzó a complejizarse, muchos trabajadores se acogieron a las modalidades del teletrabajo y otros a los beneficios porcentuales que brindan los Decretos emitidos por el Ministerio de Trabajo.

Algunas entidades se declararon interruptas, ante la falta de recursos o insumos para desarrollar sus actividades específicas, y no faltaron las que suspendieron sus servicios, como parte de las medidas aprobadas por el Grupo temporal de trabajo para el enfrentamiento a la Covid-19 en el municipio de Amancio.

Unido a ellos, creció el número de personas interesadas en encontrar una fuente de empleo, pues es cierto que el precio de la vida es alto, y si quienes trabajamos tenemos jornadas grises, qué quedará para quienes solo tienen seguros los productos de la canasta básica?

Sin embargo, llama la atención la cantidad de personas que al cierre del mes de septiembre permanecían desvinculadas debido a las pocas opciones que tienen para trabajar.

Según los organismos rectores de la actividad, hoy la propuesta con mayores plazas es la UEB carbón vegetal Flora y fauna, porque otras entidades como la empresa municipal de Comercio y Gastronomía y la unidad presupuestada Servicios Comunales, demandan especialistas para cubrir sus plazas vacantes.

La situación laboral del municipio no es un tema aislado, y se debate en cada espacio que resulta oportuno para en análisis.

Por ello insisto en que debe realizarse un estudio detallado de cuántas plazas existen vacantes realmente en Amancio porque resulta común llegar a cualquier centro laboral y encontrar que falta alguien en la plantilla de trabajadores. Si se trata de impulsar el desarrollo económico del municipio, detectar y ocupar estas plazas, sería un buen inicio.